Nace en Palencia el fondo de solidaridad diocesano Buen Samaritano - Alfa y Omega

Nace en Palencia el fondo de solidaridad diocesano Buen Samaritano

La diócesis de Palencia ha puesto en marcha el fondo de solidaridad diocesano Buen Samaritano. Con el objetivo de hacer frente a las consecuencias adversas de la crisis sociosanitaria generada por el COVID-19, está dirigido a personas trabajadoras que necesitan ayuda y a pequeños negocios y autónomos que se encuentran en dificultades

Carlos González García
Foto: Diócesis de Palencia

La diócesis de Palencia ha puesto en marcha el fondo de solidaridad diocesano Buen Samaritano. Con el objetivo de hacer frente a las consecuencias adversas de la crisis sociosanitaria generada por el COVID-19, está dirigido a personas trabajadoras que necesitan ayuda y a pequeños negocios y autónomos que se encuentran en dificultades

«Hace un mes, percibimos que tras la crisis sanitaria se iba a producir una crisis social importante que va a afectar a muchas personas. Entonces, desde la diócesis entendimos que teníamos que poner en marcha un fondo distinto, relacionado específicamente con las consecuencias del coronavirus en la gente más necesitada de nuestra provincia». Es la voz de Tirso Castrillo, ecónomo de la diócesis de Palencia desde hace dos años y uno de los componentes del equipo diocesano que ha creado el fondo de solidaridad Buen Samaritano.

Destinado a personas trabajadoras y a pequeños negocios autónomos, la iniciativa nació con la intención de ser, en palabras del sacerdote, «la expresión de la diócesis»: «Pensamos no solo en responder a las consecuencias, sino también a las causas. Y de esa intuición, nos reunimos e intuimos que por ahí podía ir el tipo de apoyo».

Un cauce extraordinario de solidaridad

Este fondo de solidaridad, que vio la luz el 2 de julio, es un cauce extraordinario de solidaridad con algunos colectivos que son víctimas de esta crisis socioeconómica. Se ha hecho realidad gracias a la fundación diocesana El Buen Samaritano, que ayuda a las personas en paro. «Esta fundación canónica, sin ánimo de lucro, fue creada en el año 2012» en el contexto de la anterior crisis, y está gestionada por Cáritas Diocesana, cuenta Castrillo. Durante años, «ha estado respondiendo a esa necesidad, y después se quedó algo estancada, pero con recursos». Entonces, «entendimos que podíamos aprovecharlos para esta nueva finalidad».

La línea de acción de este proyecto solidario es doble. Primero, ayudas a la protección de las personas trabajadoras que, pudiendo ser atendidas a través de los programas de Cáritas, no acceden a ellos y no perciben ningún tipo de prestación o subsidio por desempleo o por cese de actividad como consecuencia del COVID 19. Y, segundo, ser brazo de apoyo para pequeños negocios y autónomos –con o sin empleados a su cargo– que se encuentren en dificultades como consecuencia directa de la crisis y que se hallen en proceso de relanzamiento de la actividad económica.

«Os ruego que acojamos esta llamada de la Iglesia»

«Os ruego que acojamos esta llamada de la Iglesia; no pasemos de largo», pide a los fieles palentinos su obispo, monseñor Manuel Herrero, en su última carta pastoral. «Para nosotros nada humano debe sernos ajeno, y menos la necesidad apremiante y sangrante de los que más sufren entre nosotros; somos los más próximos y por lo tanto más prójimos. Jesús nos dice: “Anda y haz tú lo mismo” (Lc. 10,37)».

Este proyecto se ha hecho vida gracias a un equipo formado por personas de distintos organismos diocesanos. Ellos serán los encargados de «acoger las peticiones de ayuda y de valorar las solicitudes, tanto en su necesidad como en su viabilidad, si se trata de pequeños negocios». Siempre «con la debida confidencialidad», incide el ecónomo diocesano.

Esta labor deja patente que la Iglesia no tiene sentido si no va de la mano de los más necesitados… «Clarísimamente, ese es el planteamiento: salir al encuentro de las personas que tienen necesidad», reconoce Carrillo. Por esta razón, «es muy importante el nivel diocesano que quiere tener». Una misión que el sacerdote y ecónomo palentino de San Cebrián de Campos custodia en sus entrañas… «Llevo 45 años de cura y lo seré toda la vida; merece, y mucho, la pena dejarse la piel y la vida por el Evangelio», asevera. «Si todos descubriésemos el sentido que tiene la vida a partir del Evangelio, no miraríamos a otros sentidos y a otros criterios, ni buscaríamos otras soluciones: porque el Evangelio las tiene todas».

Ayuda e información

En la página web de la diócesis se puede encontrar toda la información sobre este proyecto. Además, para realizar un primer contacto, han proporcionado el teléfono 689100635, en horario de mañana: lunes, miércoles y viernes, de 10:00 a 13:00 horas). Y también a través del correo electrónico buensamaritano@diocesispalencia.org.

Carlos González García