Muere Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano de Liberación. Rostro de la esperanza en Cuba
La última vez que habló con este semanario, con ocasión de la visita de Benedicto XVI a Cuba, el fundador y líder del Movimiento Cristiano de Liberación se mostraba optimista con respecto al futuro de Cuba, porque —decía— «ya se ha dado en el corazón de muchos este cambio, que hace que rompamos las barreras y los odios». Pero ese optimismo con respecto al cambio interior en los cubanos no lo hacía extensible hacia el régimen político. Oswaldo Payá murió el domingo en un accidente de tráfico
Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano de Liberación, murió el domingo por la noche en un accidente de tráfico. Regis Iglesias, portavoz del movimiento en España, ha aclarado que «las circunstancias de estas muertes están abiertas a todas las hipótesis», por lo que pide a la Junta Militar cubana «una investigación transparente». El conductor, Angel Carromero, español dirigente de Nuevas Generaciones del PP, ha declarado que perdió el control del vehículo, pero la hija del fallecido, Rosa María, asegura que el coche fue embestido por otro en varias ocasiones, y su hermano, Carlos Payá, recuerda que Oswaldo «recibía constantes amenazas de muerte; era acosado, perseguido y vigilado frente a su casa».
Optimista con el pueblo
La última vez que Alfa y Omega entrevistó a Oswaldo Payá fue con motivo de la visita de Benedicto XVI a Cuba, momento que calificó de «renacimiento de la esperanza» para el pueblo cubano. «Es el momento de un cambio», recalcó; algo que «ya se ha dado en el corazón de muchos, que ha hecho que rompamos los odios con que nos han querido enfrentar durante años, en los que han tratado de arrancarnos la fe para podernos esclavizar», dijo. Y afirmó que, aunque «el Gobierno cierre las puertas de nuestro futuro, y haya miedo y represión, tenemos que hacer ese camino, a través de la reconciliación, el amor y la fe».
Sin cambio interno, no hay libertad, pero Payá quiso dejar claro también que «los cubanos somos los protagonistas de nuestra propia historia», y que no es misión del Papa solucionar los problemas políticos de la isla.
Payá nunca ocultó, en su discurso, sus diferencias con el papel de mediador político que ha asumido en los últimos tiempos la Iglesia en Cuba. Entrevistado en marzo por José Luis Restán en la Cadena COPE, dijo que una cosa es que la Iglesia mantega su neutralidad en política, y otra «inhibirse para defender los derechos de los cubanos y la paz», dicho lo cual, Payá reconoció que en Cuba, la Iglesia vive sometida a «muchas presiones».
Pese a la discrepancias, el cardenal Jaime Ortega presidió el funeral y el entierro del disidente, y declaró que Payá, «desde su experiencia y vivencia de fe, asumió un compromiso y trabajó por lo que consideró era bueno para Cuba. Fue consecuente con ese compromiso». Voces de apoyo también han llegado desde Miami, donde el arzobispo Thomas Wenski ha calificado de «gran revés» para la «pequeña sociedad civil cubana» el fallecimiento de Payá.
La viuda de Payá, Ofelia Acevedo, ha asumido el liderazgo del MCL en Cuba, y recalca que «continuaremos con la lucha pacífica, sabiendo que desde la eternidad mi esposo nos acompaña hasta que la verdad y la justicia hagan de nuestra isla un hogar para todos los cubanos».