El secretario personal de Benedicto XVI, monseñor Georg Gänswein, ha sido nombrado por el Papa prefecto de la Casa Pontificia. Según el padre Federico Lombardi, director de la Sala de prensa de la Santa Sede, el sacerdote alemán probablemente compatibilizará ambos cargos. Así, deberá supervisar todo el entorno del Santo Padre, lo que subraya la confianza que éste tiene puesta en él. Al mismo tiempo, ha sido nombrado arzobispo titular de Urbisaglia, y será ordenado, el 6 de enero, por el mismo Benedicto XVI.
Poco antes del nombramiento, al recibir un premio, monseñor Gänswein comparó su misión al lado del Papa con la de un cristal: «Cuanto más limpio está, más cumple su propósito. Necesito dejar que pase la luz, y cuanto menos se vea el cristal, mejor». Las hostilidades contra el Papa —reconoció— en ocasiones le afectan también a él, pero «el sufrimiento es parte del vía crucis», dice.