Miguel Ángel Benedicto: «Cuanto más rearme, más posibilidades hay de conflicto» - Alfa y Omega

Miguel Ángel Benedicto: «Cuanto más rearme, más posibilidades hay de conflicto»

Este doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid cree que «no vivimos el peor momento» bélico y que «la Iglesia es un actor importante para la búsqueda de la paz»

José Calderero de Aldecoa
Un tanque Puma SO durante unas maniobras de la OTAN.
Un tanque Puma SO durante unas maniobras de la OTAN. Foto: Agencias.

—¿Es el momento bélico más delicado de los últimos años?
—Desde luego es un momento complicado de transición, porque se están produciendo fricciones con Gobiernos autoritarios, como puede ser el ruso. En otras zonas tenemos problemas terroristas —hablo de Hamás—, con una respuesta un tanto desproporcionada por parte de Israel. Sin embargo, probablemente sea el momento histórico con menos conflictos activos en el mundo y, desde luego, no hay tantas muertes como en otras épocas bélicas. Es verdad que hay dos guerras muy mediáticas y que si analizamos los años inmediatamente anteriores ahora estamos en un momento de alta conflictividad, pero a largo plazo no vivimos el peor momento.

—Y, si estamos en un momento no tan malo, ¿por qué esa fiebre por el rearme?
—El rearme creo que hay que situarlo geográficamente. Quiero decir que si tú tienes por vecino a un régimen autoritario que está desarrollando armas nucleares, como ocurre con Irán, o del que tienes sospechas fundadas de que te pueda invadir, creo que es comprensible que algunos países decidan rearmarse. Es el caso de Europa del Este respecto a Rusia. Ahora bien, creo que es importante dejar claro que cuanto más se rearma una sociedad, más posibilidades hay de conflicto. Cuando un país compra armas masivamente, hay otros que lo pueden interpretar como una amenaza o incluso como una declaración de guerra. Al final, nunca es bueno un aumento del gasto militar porque genera una escalada de las tensiones. Pero eso es fácil decirlo en una entrevista. Luego hay que verse en la tesitura.

Miguel Ángel Benedicto
Benedicto es autor de varios libros sobre Europa y ejerce de presidente de la asociación Ideas y Debate. Foto cedida por Miguel Ángel Benedicto.

—¿Cómo valora la posición de España, de contención ante el rearme?
—Pienso que la posición de España en la última cumbre de la OTAN tiene claramente un componente de política nacional e ideológico. No me cabe duda. Sánchez podría haber actuado de otra manera. Podría haber hecho lo mismo que va a hacer —no aumentar tanto el gasto en defensa—, pero sin decirlo, que es lo que van a hacer seguramente muchos otros países. Creo que sus decisiones tienen más que ver con la intención de evitar problemas con su socio de coalición de Gobierno y buscan distraer la atención frente a los casos de corrupción. A pesar de ello, hay que decir que España ha sido un miembro activo de la OTAN y habitualmente siempre se ha posicionado a favor de una Europa con una defensa más autónoma con respecto a Estados Unidos.

—¿El rearme se puede entender en el marco de la legítima defensa?
—Tú tienes el deber de proteger a los ciudadanos. La legítima defensa es un principio del derecho internacional. Está recogido en la Carta de Naciones Unidas. En el artículo 51 se dice que en el caso de que haya un ataque armado contra un miembro de la ONU, puede haber una respuesta, que debe ser proporcional al ataque recibido. Además, un Estado puede responder a un ataque por sí mismo, como hemos visto en el caso de Rusia y Ucrania. Lo que pasa es que hay algunos Estados que han pervertido un poco esto. En el caso de Estados Unidos o Israel, por ejemplo, en ocasiones han defendido el uso de la fuerza preventiva frente a amenazas inminentes. Hay otros autores que rechazan esa interpretación, porque al final de algún modo se puede vaciar de sentido la prohibición del uso de la fuerza.

—¿Cómo valora el papel que tiene la Iglesia ante los conflictos? Zelenski, por ejemplo, acaba de estar con el Papa en Castel Gandolfo.
—La Iglesia es un actor importante para la búsqueda de la paz. Pero no solo ahora, siempre lo ha sido. El Papa tiene una relevancia que no tienen otras figuras públicas y eso lo está sabiendo aprovechar para buscar la paz. Desde su neutralidad, puede ayudar mucho en este sentido. Ahora vemos su llamamiento al diálogo y cómo está ofreciendo la posibilidad de una mediación. Creo que es un actor en el que ambas partes pueden confiar y esto es un punto clave para llevar a buen puerto en unas hipotéticas conversaciones de paz a tres bandas.