Migrantes venezolanos: con esperanza pero sin billete de vuelta - Alfa y Omega

Migrantes venezolanos: con esperanza pero sin billete de vuelta

Las celebraciones de las primeras horas han dado lugar a un optimismo más calmado. Los representantes de la oposición aquí empezarán a reunirse para analizar la situación «en profundidad»

María Martínez López
La Puerta del Sol el 3 de enero, durante una concentración por Venezuela.
La Puerta del Sol el 3 de enero, durante una concentración por Venezuela. Foto: Tania Sieira.

El 3 de enero, a las diez de la mañana, tres horas después del inicio de la operación de Estados Unidos para capturar a Nicolás Maduro en Venezuela, en el barrio madrileño de Lucero algunos migrantes de ese país llamaban a las puertas de sus compatriotas para compartir la noticia. En otro barrio madrileño, Ligia Contreras llevaba en pie desde el primer minuto, por las llamadas de conocidos de grupos de oposición de allí. «Mi marido y yo nos miramos y nos agarramos, eufóricos». 

Son de los primeros que llegaron a España. Huyeron hace 20 años por amenazas y presiones, ella como concejal y él como trabajador de Petróleos de Venezuela, a raíz del paro general de 2002 y 2003, apoyado por su directiva y trabajadores. «Fuimos de los primeros perseguidos» por empezar a estructurar una oposición. Desde que aterrizaron ha estado implicada en replicar todas las iniciativas de la oposición; aunque al principio costaba encontrar paisanos.

Hoy son 692.000, llegados en distintas oleadas y cuyas remesas han sido vitales para la sociedad venezolana. «Entre 2015 y 2020 emigraron sobre todo perseguidos políticos y población de clase media alta, que pudo traer el dinero de sus empresas y crear aquí pequeños emprendimientos», describe Jesús Andrés Pérez, sacerdote venezolano. Los posteriores vinieron por «la falta de recursos», estabilidad económica y servicios, «vendiendo lo que tenían, su casa y su coche». Muchos gozan de protección internacional subsidiaria, más fácil de conseguir que el asilo, aunque «los hay que siguen viviendo en refugios». «Su principal punto de encuentro es el ámbito religioso», con grupos para celebrar fiestas como la de la Virgen de Chiquinquirá o la del Valle. 

Ese domingo en Misa, ante españoles y compatriotas, Pérez pidió «rezar por Venezuela, para que este momento sea pacífico». Entre estos, predomina la «esperanza de recuperar la democracia, la libertad y la posibilidad de una vida digna». Al tiempo, lo ocurrido «trae preocupación por nuestros seres queridos». Piensa en su hermana, profesora de la escuela pública, que cobra el equivalente a dos dólares de sueldo y 150 de un bono del Gobierno y a la que estos días han obligado a ir a manifestaciones a favor del régimen. Podría haber sido peor: «Por si lo detenían, Maduro estaba armando milicias», además de los «”colectivos”, grupos armados en todas las ciudades». 

Pero no han actuado de forma generalizada. A Contreras le llegan noticias de bastante normalidad. Hay «focos» en los que los chavistas amenazan y reprimen; «pero si Trump dice algo, el Gobierno lo cumple». A grandes rasgos, el análisis que esbozan entre ella y el sacerdote es que la rápida captura de Maduro fue una entrega negociada por Delcy Rodríguez, actual presidenta encargada, y su hermano Jorge, presidente de la Asamblea Nacional, para blindarse. «Son títeres y van a seguir siéndolo», subraya Contreras; y más fáciles de controlar que los opositores María Corina Machado y Edmundo González, añade Pérez. Al tiempo, coinciden en que Trump ha podido excluir a estos de sus planes para protegerlos a ellos y sus familias. No están decepcionados, a la espera de qué salga del encuentro entre Machado y Trump este jueves. 

«Estamos esperanzados», prosigue ella, que da credibilidad al plan en tres fases anunciado por la Casa Blanca: estabilización, recuperación y transición. «Esperemos que se cumpla». Vio una señal positiva en la excarcelación de los primeros presos políticos, aunque los 56 confirmados por la oposición al cierre de esta edición le parecen «muy pocos». Y adelanta a Alfa y Omega que espera reunirse en breve «con todos los factores políticos de aquí», que también están en contacto con Edmundo González —exiliado en nuestro país—, para «analizar con profundidad la situación política».

¿Volverán los migrantes a Venezuela? «Los que han logrado trabajo y empezar una nueva vida no se lo plantean» inmediatamente; «pero sí a largo plazo, al menos de visita para que los abuelos conozcan a sus nietos», explica Pérez. Contreras cree que quizá lo hagan los que lleven menos de ocho o diez años. Otra posibilidad es que, si llevan más tiempo, decidan hacerlo tras su jubilación.

Machado con el Papa
Un momento de la audiencia del Papa León XIV con María Corina Machado

Para Ligia Contreras fue «demasiado hermoso» que el Papa León XIV recibiera el pasado lunes a María Corina Machado; una cita en la que la opositora le dio las gracias y le pidió interceder por los presos políticos y por el «avance sin demora por la transición a la democracia», según su equipo. Por otro lado, esta exiliada en Madrid cree que también «hubiese sido una solución» una salida de Maduro del país como la que, según el periódico estadounidense The Washington Post, intentó negociar el Vaticano antes de la intervención de Estados Unidos: hacia Rusia, junto a su entorno cercano y una parte de su fortuna. La Oficina de Prensa de la Santa Sede confirmó la conversación, pero matizó que la noticia no refleja su contenido «con precisión». «Esperaba que el Vaticano estuviera actuando en esta línea», afirma Contreras. Eso sí, considera «mejor» lo que finalmente pasó.