Médico iraní: «Las imágenes de los medios no representan ni un 1 %» de la represión

Médico iraní: «Las imágenes de los medios no representan ni un 1 %» de la represión

La noche del 8 de enero la Guardia Revolucionaria empezó a usar munición real, incluidas ametralladoras automáticas, asegura un médico iraní que acaba de huir del país. Algunas estimaciones hablan de 3.000 muertos

María Martínez López
Fotograma de un vídeo de la procesión fúnebre por víctimas de la violencia. Foto: IRIB / Reuters.
Fotograma de un vídeo de la procesión fúnebre por víctimas de la violencia. Foto: IRIB / Reuters.

«Era una situación de bajas en masa», asegura un médico iraní sobre la represión que el régimen de Teherán está llevando a cabo desde el 6 de enero, y más en particular desde el día 8, contra la oleada de protestas que se ha extendido por todo el país. «Las imágenes y datos difundidos por los medios internacionales no representan ni siquiera un 1 % de la realidad, porque la información simplemente no les llega».

En una entrevista exclusiva realizada por el Centro para los Derechos Humanos en Irán (CHRI por sus siglas en inglés) después de poder huir del país, este profesional sanitario describe lo vivido dentro de su hospital y en las calles de Teherán e Isfahán. Denuncia el uso de munición real, incluidas armas automáticas.

Asegura que la situación cambió «a medianoche» del jueves 8 de enero. Desde ese momento, «las llamadas que recibíamos ya no eran relativas a heridas de perdigón» como antes, cuando se utilizaban armas de este tipo para controlar a los manifestantes. «La gente nos decía que les habían disparado, con balas entrando por un lado del cuerpo y saliendo por el otro. Munición real».

Agentes de la Policía durante una manifestación de apoyo al Gobierno de Teherán. Foto: Stringer / WANA / Reuters.
Agentes de la Policía durante una manifestación de apoyo al Gobierno de Teherán. Foto: Stringer / WANA / Reuters.

Al llegar al hospital donde trabajaba, el médico iraní relata que vio que «la naturaleza de las heridas y el número de heridas de bala había cambiado completamente». Así, encontraba «tiros a quemarropa» y personas con «traumatismos brutales. Disparados a matar». De hecho, muchos ingresaban cadáveres.

Los que sobrevivían recibían la visita de agentes del Gobierno para identificarlos. Esta práctica, denuncia el CHRI, tiene como consecuencia que muchas víctimas no busquen atención médica por miedo.

Ametralladoras en camionetas

La cantidad de heridos era tal que «nuestras instalaciones, espacio y personal estaban muy por debajo» del número de personas que llegaban con heridas. Él mismo asegura que oyó disparos de armas automáticas, incluidas «ametralladoras DShK», que «están en posesión de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica». Además, ha escuchado testimonios de personas que «me dijeron que vieron camionetas con ametralladoras montadas encima por las calles».

Todo ello le lleva a creer que «a las fuerzas de seguridad les dijeron que no habría rendición de cuentas. Nada de investigaciones».

Fotograma de un vídeo del 10 de enero verificado por AFP de docenas de cadáveres en el patio del Centro de Diagnóstico Forense de Teherán. Foto: UGC / AFP / Bakr ALkasem.
Fotograma de un vídeo del 10 de enero verificado por AFP de docenas de cadáveres en el patio del Centro de Diagnóstico Forense de Teherán. Foto: UGC / AFP / Bakr ALkasem.

Las víctimas no eran solo manifestantes, señala. «Podías simplemente estar pasando por ahí». Y se pregunta: «¿En qué lugar del mundo tienes permiso para utilizar fuego automático en la calle? Esto se ha tratado como una situación de tiempo de guerra. Ir y suprimir por cualquier medio».

El CHRI espera que el testimonio de este médico iraní «alerte a la comunidad internacional, a los gobiernos, la ONU y los principales medios de comunicación sobre las pruebas creíbles de violencia estatal masiva, ilegal y letal contra manifestantes». Resalta también la «extraordinaria escala de los asesinatos cometidos por el Estado, las heridas y la represión violenta que permanece en gran medida escondida» por el corte de las comunicaciones. «Subraya la necesidad urgente de acción internacional».

Situación bajo control

La Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI), un grupo de oposición al régimen de Irán, cifra en más de 3.000 los muertos en las protestas que se han desarrollado en el país persa desde finales de diciembre por la represión de las autoridades. En un comunicado publicado este lunes que recoge EFE, explica que esos datos se basan en investigaciones con fuentes locales, hospitales, servicios forenses y familiares de las víctimas.

Mientras tanto, el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchi, ha asegurado este lunes que las fuerzas de seguridad iraníes han conseguido que la situación esté ya bajo control y avanzó que la conexión a internet se recuperará «pronto». «Internet volverá pronto en coordinación con las autoridades de seguridad», dijo en un encuentro en Teherán con jefes de las misiones diplomáticas del país.

También este lunes, el periódico británico Daily Mail ha publicado una entrevista a Reza Pahlaví, el heredero del sah depuesto en 1979. Su figura se ha convertido en un icono de esta oleada de protestas. En la conversación, se ofrece no para gobernar sino para liderar la transición hacia la democracia. «No me presento como candidato a nada. Doy un paso al frente no como un gobernante en espera, sino como un custodio de la transición nacional hacia la democracia».