Más de 3.000 migrantes murieron el año pasado viniendo a España - Alfa y Omega

Más de 3.000 migrantes murieron el año pasado viniendo a España

Caminando Fronteras denuncia como causas de estas muertes de migrantes «falta de medios de búsqueda» y la mala «coordinación entre países»

Rodrigo Moreno Quicios
Varios migrantes en un cayuco en el Mediterráneo. Foto: Antonio Sempere / Europa Press

Al menos 3.090 personas migrantes murieron en 2025 intentando llegar a España por rutas marítimas y terrestres. Así lo señala el último balance Monitoreo derecho a la vida 2025 difundido por la ONG Caminando Fronteras, que abarca desde el 1 de enero del año pasado hasta el 15 de diciembre. La organización recopila estos datos desde 2007 a partir de llamadas de auxilio, testimonios familiares y registros oficiales de salvamento.

El informe constata un descenso del número total de víctimas respecto a 2024, en un contexto de reducción de los intentos de travesía. Sin embargo, Caminando Fronteras advierte de que este descenso «no puede explicarse como una mejora estructural de la seguridad», ya que las muertes siguen produciéndose en condiciones de alto riesgo y en rutas especialmente peligrosas.

Un cayuco a su llegada al puerto de La Restinga, en El Hierro, Canarias. Foto: Antonio Sempere / Europa Press

Por zonas, la ruta argelina hacia Baleares fue la más transitada en 2025 y registró 1.037 personas fallecidas, una cifra que «dobla a la registrada en 2024». La ruta atlántica hacia Canarias, pese a haber reducido el número de llegadas, volvió a concentrar el mayor número de muertes, con 1.906 víctimas, lo que la mantiene como «una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo».

Estas muertes no son «sucesos fortuitos»

Del total de personas fallecidas, 192 eran mujeres y 437 menores de edad. Caminando Fronteras sostiene que «una parte sustancial de las muertes en las rutas hacia el Estado español no puede explicarse como sucesos fortuitos o inevitables, sino como el resultado previsible de un sistema que continúa anteponiendo el control de las fronteras a la protección de la vida».

El informe identifica causas recurrentes como «la falta de activación o la demora en la puesta en marcha de los medios de búsqueda», así como «problemas de coordinación entre países». En otros casos, añade, «las alertas se reciben tarde», las embarcaciones navegan con «exceso de personas a bordo» o lo hacen en «condiciones meteorológicas desfavorables».

La Guardia Costera de Grecia durante el traslado a Lavrio de un grupo de migrantes rescatados. Foto: Aristidis Vafeiadakis / Europa Press

En paralelo, los datos oficiales reflejan una fuerte caída de las llegadas irregulares. Según el Ministerio del Interior, 35.935 personas migrantes llegaron a España en 2025, lo que supone un 40 % menos que en el mismo periodo de 2024. En Canarias, el descenso fue aún mayor: 17.555 llegadas, un 59,9 % menos.

La crisis es «estructural» y no «coyuntural»

Pese a ello, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) advierte de que «la presión sobre los recursos de acogida y protección internacional en el archipiélago sigue siendo estructural, no coyuntural». Su coordinador territorial en Canarias, Juan Carlos Lorenzo, subraya que la caída de llegadas «no implica una reducción proporcional del riesgo» y que «se mantiene la exposición a naufragios y desapariciones, la sobrecarga de los dispositivos de Salvamento y la necesidad de coordinación europea en búsqueda y rescate y vías legales de acceso».

«Resulta desgraciadamente paradójico que prácticamente la única vía para llegar a un lugar seguro sea jugándose la vida a través del mar», añade Lorenzo.

CEAR sitúa estos datos en un contexto de endurecimiento de la política migratoria europea y alerta de sus efectos sociales. «Las personas migrantes sufren agresiones y discriminaciones diarias, en diferentes ámbitos» como el empleo, la vivienda o el padrón. Asimismo, la organización señala el aumento de los discursos de odio y recuerda episodios recientes como los ocurridos en julio en Torre-Pacheco, Murcia.

En materia de protección internacional, CEAR destaca que en 2025 el 44 % de las resoluciones de asilo fueron desfavorables y que solo un 11 % de las solicitudes obtuvo respuesta positiva, un dato que sitúa a España entre los países de la Unión Europea con menor tasa de reconocimiento.