Manuel Bru: «El diálogo con la cultura es misión de frontera»

Manuel Bru: «El diálogo con la cultura es una auténtica misión de frontera» 

El nuevo delegado de Cultura de Madrid anuncia una primera iniciativa en mayo sobre la cultura del encuentro

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Manuel Bru encara su nueva labor «con mucha ilusión». Foto: Archimadrid.
Manuel Bru encara su nueva labor «con mucha ilusión». Foto: Archimadrid.

«Es un trabajo muy novedoso y hay mucho por hacer, me hace mucha ilusión», dice Manuel María Bru. El nuevo delegado episcopal de Catequesis de Madrid se plantea su nueva labor como un desafío «para relanzar el dialogo de la Iglesia en Madrid con el mundo de la cultura». Y ello en dos sentidos: «uno más amplio y filosófico, entendido como un diálogo con el pensamiento contemporáneo, y con las ideas y valores de la sociedad de hoy». 

«El otro aspecto es quizá más visible y llamativo», cuenta Bru, porque incluye «el contacto con las diferentes expresiones artísticas en su formato actual, y aquí entran música, literatura, teatro, cine, creación audiovisual, pintura, escultura…». El nuevo delegado de Cultura tiene claro que esta relación «no tiene por qué ser solo con artistas creyentes o que hagan obras religiosas», sino que «un punto interesante es el diálogo con los artistas y los ámbitos culturales más alejados de la Iglesia». Para Bru, esta tarea constituye «una auténtica misión de frontera». 

Bru y el obispo auxiliar Vicente Martín en un acto conjunto. Foto: Archimadrid.
Bru y el obispo auxiliar Vicente Martín en un acto conjunto. Foto: Archimadrid.

El nuevo delegado de Cultura no parte de cero, porque «llevamos meses en un proyecto de trabajo para llevar estas intuiciones a término». Así, lo más inmediato será una iniciativa que tendrá lugar en el mes de mayo sobre el tema de la cultura del encuentro tal como la han presentado tanto el Papa Francisco como León XIV. «Nos servirá además como un modo de preparar la visita del Santo Padre en junio», añade. 

Ese gran tesoro 

A la hora de hacer balance de su labor durante once años al frente de la Delegación de Catequesis, Manuel María Bru la considera una «inmerecida responsabilidad» en una tarea «tan importante y esencial». «Han sido años de intenso trabajo en los que he aprendido muchísimo y en los que he podido conocer sobre el terreno ese gran tesoro que es la Iglesia en Madrid», abunda. 

En su opinión, la madrileña es «una diócesis que está en el punto de mira de todo el mundo como ejemplo de envite evangelizador». Y en esta responsabilidad ha compartido el día «con ese gran tesoro que son los catequistas en Madrid, un cuerpo eclesial maravilloso cuya generosidad y entrega son incomparables».