Los reyes de Inglaterra, Carlos y Camila, rezan con católicos en San Pablo Extramuros
Es un templo con un fuerte vínculo con la Inglaterra católica.
«La bienvenida de hoy a Su Majestad da testimonio de los vínculos históricos entre Inglaterra y la basílica, celebra los avances logrados en el camino hacia la unidad cristiana y ofrece un signo de esperanza y compromiso para el futuro». Con estas palabras, el cardenal James Harvey ha resumido el sentido de la visita de los reyes Carlos III y Camila este jueves a la basílica romana de San Pablo Extramuros. Una cita que ha tenido lugar tan solo unas pocas horas después de su encuentro con León XIV.
Este templo es una de las cuatro basílicas papales de Roma y mantiene una antigua relación con la monarquía británica. Antes de que Enrique VIII se escindiera de la Iglesia católica, los reyes de Inglaterra figuraban como sus protectores y su escudo conserva todavía el lema de la Orden de la Jarretera —que es la orden de caballería más importante y antigua del Reino Unido y fue fundada en 1348 por Eduardo III inspirada por la leyenda de los caballeros de la mesa redonda—.

Otro dato relevante sobre la basílica de San Pablo Extramuros es que en 1966 Pablo VI colocó allí simbólicamente su anillo al arzobispo de Canterbury —Arthur Michael Ramsey por entonces— en signo de reconciliación.
«Para que todos sean uno»
Este jueves, durante su visita a la basílica, los reyes de Inglaterra han descendido al sepulcro del apóstol Pablo y, después, han participado en una celebración ecuménica por la unidad de los cristianos. Carlos III, que es gobernador supremo de la Iglesia de Inglaterra, ha sido proclamado royal confrater, es decir, ha recibido un título que subraya su unidad con el Papa. También ha sido obsequiado con un escaño de madera con su escudo de armas y el lema Ut unum sint, tomado de la encíclica ecuménica de Juan Pablo II y que podría traducirse como «que todos sean uno». Ese trono permanecerá en la basílica como recuerdo de esta visita «histórica».
La celebración ha sido presidida por el cardenal James Harvey, quien es arcipreste de la basílica; Donato Ogliari, abad del monasterio benedictino que se encuentra en ella; y Stephen Cottrell, arzobispo anglicano de York. La primera arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, no ha estado presente en la celebración porque no tomará posesión de su nuevo servicio hasta marzo.

Con textos del cardenal Newman
Durante esta celebración se ha rezado un padrenuestro conjunto y se han leído textos de san John Henry Newman, quien se convirtió del anglicanismo al catolicismo y será proclamado doctor de la Iglesia el próximo 1 de noviembre. El viaje de los reyes de Inglaterra continuará este viernes con la visita de Carlos III al Pontificio Colegio de Beda, donde se forman los sacerdotes procedentes de la Commonwealth. Mientras tanto, Camila mantendrá un encuentro con una comunidad de religiosas católicas.