Los líderes mundiales subrayan la profundidad teológica y el compromiso con la paz de Benedicto XVI

Los líderes mundiales subrayan la profundidad teológica y el compromiso con la paz de Benedicto XVI

«Se veía a sí mismo como un siervo de Dios y de la Iglesia», ha descrito al Papa emérito su compatriota Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea

Redacción
Benedicto en la ONU
Benedicto XVI se dirige a Naciones Unidas en Nueva York el 18 de abril de 2008. Foto: CNS.

Líderes de todo el mundo se han unido este sábado para transmitir a los católicos sus condolencias por el fallecimiento, a los 95 años, del Papa emérito Benedicto XVI. El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha recordado su «compromiso tenaz con la no violencia y la paz». En un breve comunicado enviado por su portavoz y del que se hace eco Efe, Guterres ha descrito al Papa emérito «como un hombre humilde de oración y estudio».

«Posicionado en su fe, incansable en su búsqueda de la paz y decidido en su defensa de los derechos humanos, fue un guía espiritual para millones en todo el mundo y uno de los teólogos académicos líderes de nuestro tiempo», ha agregado. Guterres ha rememorado su visita a la ONU en 2008, donde llamó a «construir relaciones internacionales de manera que permitan a toda persona y pueblo sentir que pueden lograr un cambio». «Sus poderosas llamadas a la solidaridad con la gente marginada en todas partes y sus urgentes reclamos a cerrar la creciente brecha entre ricos y pobres son más relevantes que nunca», ha añadido.

En nombre de la Unión Europea, la presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula Von der Leyen, ha destacado la «fuerte señal» que Benedicto XVI envió con su renuncia al cargo, con la cual quiso demostrar que «se veía a sí mismo primero como un siervo de Dios y de la Iglesia». Por su parte, la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola, ha manifestado que Europa llora la muerte de Benedicto XVI. «No temas ni al mundo, ni al futuro, ni a tu debilidad», le citaba en Twitter. Y mostraba su «tristeza al saber del fallecimiento de Su Santidad el Papa Emérito Benedicto XVI. Europa lo llora. Que en paz descanse».

Desde su patria

Desde su patria, Alemania, el presidente, Frank-Walter Steinmeier ha resaltado que «su fe, su intelecto, su sabiduría y su humildad como ser humano siempre me impresionaron profundamente». Su elección tuvo «un significado muy especial» para sus compatriotas, no solo los católicos. Y en todo el mundo, ha añadido, también fue clave que fuera «un Papa de la cuna de la Reforma y un intelectual que hizo del diálogo entre la fe y la razón la obra de su vida». Todo ello, combinando «altos conceptos teológicos y filosóficos» con «un lenguaje comprensible».

Otras claves de su labor fueron «la unidad de la cristiandad, el diálogo interreligioso y la convivencia entre religión y sociedad». Steinmeier ha señalado también la «especial responsabilidad» que tuvo que asumir para hacer frente a los abusos sexuales y su encubrimiento. «Era consciente del gran sufrimiento de las víctimas y del enorme daño hecho a la credibilidad de la Iglesia».

De forma particular, el presidente alemán ha recordado sus visitas a este país. Sus palabras como «primer Papa en dirigirse a un Parlamento alemán elegido democráticamente» giraron en torno a «los cimientos de un estado de derecho libre y de la democracia, a la dignidad humana y a la ecología». Y «desencadenaron animados debates no solo en Alemania», además de alimentar «la búsqueda de la verdad tanto por parte de los individuos como de la sociedad».

«Gigante de la fe y la razón»

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha expuesto en Twitter sus condolencias a «los católicos de Francia y del mundo». El Papa emérito, ha señalado, «trabajó con alma e inteligencia por un mundo más fraternal».

También la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha mostrado su «dolor» por la muerte de quien fue «un gigante de la fe y la razón» y «un gran hombre que la historia no olvidará». «Un hombre enamorado del Señor que puso su vida al servicio de la Iglesia universal y habló, y seguirá hablando, al corazón y a la mente de los hombres con la profundidad espiritual, cultural e intelectual de su magisterio», ha señalado. El Papa alemán fue «un cristiano, un pastor, un teólogo: un gran hombre que la historia no olvidará».

Desde el Reino Unido el primer ministro, el hindú Rishi Sunak, ha compartido su tristeza. La visita del Santo Padre al Reino Unido en 2010 «fue un momento histórico tanto para católicos como para no católicos en todo nuestro país. Mis pensamientos están con los católicos del Reino Unido y de todo el mundo hoy».

«Solidaridad global»

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha manifestado su duelo y el de su mujer, Jill, por la muerte del Papa emérito. Recordando la audiencia que mantuvieron con él en 2011 en el Vaticano, ha resaltado que «será recordado como un reconocido teólogo, con una vida de devoción a la Iglesia, guiada por sus principios y su fe». Citando sus palabras durante la visita a la Casa Blanca en 2008, cuando resaltó que «la necesidad de una solidaridad global es tan urgente como siempre, si todas las personas han de vivir de manera acorde a su dignidad», el presidente Biden ha deseado que su «ministerio de la caridad siga siendo una inspiración para todos nosotros».

Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha aprovechado sus condolencias para destacar que Benedicto XVI fue un impulsor de las buenas relaciones del Vaticano tanto con Moscú con la Iglesia ortodoxa rusa. Además «fue un destacado religioso y estadista, un firme defensor de los valores cristianos tradicionales», afirma el telegrama enviado por el Kremlin.

Reconciliación con los judíos

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha descrito a Benedicto XVI como «un gran líder espiritual plenamente comprometido con la reconciliación histórica entre la Iglesia católica y el pueblo judío». Así lo «expresó conmovedoramente durante su histórica visita a Israel en 2009», durante la cual ambos pudieron reunirse. En esa ocasión, «habló calurosamente de la herencia común del cristianismo y el judaísmo y de los valores que esta herencia aportaba a toda la humanidad. Le recordaremos como un verdadero amigo del Estado de Israel y del pueblo judío».

Luiz Inácio Lula da Silva, que este domingo toma posesión como presidente de Brasil, también ha manifestado su «tristeza» por la muerte del Papa emérito y ha destacado su «compromiso con la fe y las enseñanzas cristianas». En 2007, como presidente del país y en el que era su segundo mandato consecutivo, recibió a Benedicto XVI en Sao Paulo. «Tuvimos oportunidad de conversar durante su visita a Brasil y también en el Vaticano», donde lo visitó en 2008.

El presidente saliente, Jair Bolsonaro, que no estará este domingo en el traspaso de poder, ha lamentado la muerte de Benedicto XVI y ha destado las críticas del Papa emérito al «marxismo». Según el líder de la ultraderecha brasileña, Benedicto XVI vivió «dedicado a la verdad», y «en defensa del Evangelio, criticó sin miedo los errores de la teología de la liberación, que pretende confundir al cristianismo con conceptos equivocados del marxismo».

Desde África, la Unión Africana (UA) se ha sumado a las condolencias mundiales. El presidente de su secretariado, Moussa Faki Mahammat, ha ofrecido en Twitter su «más sentido pésame al Papa Francisco, al Vaticano y a la comunidad católica por el fallecimiento de Su Santidad el Papa emérito Benedicto XVI». A estos sentimientos se sumó el presidente de turno de la UA y de Senegal, Macky Sall. También los jefes de Estado de Benín, Botsuana, Etiopía, Gabón, Kenia, Namibia, República Democrática del Congo (RDC), Senegal, Tanzania y Zambia han lamentado su fallecimiento.