Los lefebvrianos le dicen no al Vaticano

Los lefebvrianos le dicen no al Vaticano y seguirán con su plan de ordenar obispos en julio

La consagración episcopal sin el permiso del Papa implicaría la excomunión directa

José Calderero de Aldecoa
Integrantes de la casa generalicia de la fraternidad. Foto: fsspx.org

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), más conocidos como lefebvrianos, ha anunciado que mantiene sus planes de ordenar sus propios obispos sin el permiso del Papa. Todo ello a pesar de las advertencias del Vaticano de que si continúa adelante incurrirían en cisma.

Las consagraciones episcopales, fijadas para el 1 de julio, fueron anunciadas por la fraternidad el pasado 2 de febrero. El Vaticano reaccionó a la noticia y organizó un encuentro entre el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cardenal Victor Manuel Fernández, y el superior general de la fraternidad, Davide Pagliarani.

En aquella reunión, el purpurado les propuso iniciar «un diálogo específicamente teológico», siempre y cuando suspendieran la ordenación. Por su parte, Pagliarani se comprometió a responder a la propuesta «en los próximos días».

No al Vaticano

La contestación ha llegado este jueves en forma de carta. En la misiva, los lefebvrianos sostienen que no hay espacio para el acuerdo en materia doctrinal. La causa sería la «ruptura con la tradición de la Iglesia» durante las últimas décadas.

«Ambos sabemos de antemano que no podemos ponernos de acuerdo en materia doctrinal». Especialmente «en lo que se refiere a las orientaciones fundamentales adoptadas desde el Concilio Vaticano II», escribe el superior de la fraternidad en la carta.

Y agrega: «Por lo tanto, no veo cómo un proceso de diálogo común podría conducir a determinar conjuntamente cuáles serían “los mínimos necesarios para la plena comunión con la Iglesia católica”, ya que, como usted mismo ha recordado con franqueza, los textos del Concilio no pueden ser corregidos».

El precedente de 1988

Esta no es la primera vez que los lefebvrianos toman una decisión así. En 1988, el fundador de este grupo, el arzobispo francés Marcel Lefebvre, ordenó a cuatro obispos sin mandato pontificio, lo que derivó en su excomunión y en la de los prelados consagrados.

Posteriormente, Benedicto XVI levantó estas sanciones en 2009 mediante un decreto pontificio. Con todo, en una carta publicada el 10 de marzo de 2009 afirmó que «hasta que las cuestiones relativas a la doctrina no se aclaren, la fraternidad no tiene ningún estado canónico en la Iglesia, y sus ministros, no obstante hayan sido liberados de la sanción eclesiástica, no ejercen legítimamente ministerio alguno».

En diciembre de 2015, en el marco del Jubileo de la Misericordia, Francisco autorizó a los sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X a oír confesiones y dar la absolución, válida y lícitamente, a cualquier fiel católico. Y al finalizar el año jubilar, decidió que esta facultad se extendiera hasta nueva disposición.​