Los expertos advierten de una «epidemia de suicidios» - Alfa y Omega

Los expertos advierten de una «epidemia de suicidios»

La pandemia ha aumentado la cifra de personas que se quitan la vida. El Gobierno ha puesto en marcha un teléfono de atención 24 horas, pero expertos señalan que lo que realmente se necesita es ayuda sanitaria y seguimiento

José Calderero de Aldecoa
No hay un paciente tipo, pero los suicidios han crecido entre los adolescentes. Foto: Belén Díaz.

La pandemia de COVID-19, que se encuentra dando sus últimos coletazos, ha dado paso a otra, la de suicidios. Se cumplen así los peores presagios de los expertos, que llevan meses alertando de un aumento descontrolado de los problemas de salud mental. Lucía Gallego es psiquiatra en la Unidad de Agudos del Hospital Clínico San Carlos de Madrid: «En los últimos años los suicidios han ido en aumento, pero con la pandemia han crecido bastante. Estamos viendo una auténtica epidemia de suicidios, sobre todo en los jóvenes», asegura la también colaboradora del COF Reina de las Familias, de Las Rozas.

A pesar de las numerosas voces de alarma, el Gobierno no ha acertado más que a poner en marcha un teléfono, el 024, para la atención a la conducta suicida. La línea se activó el 10 de mayo, con el lema Llama a la vida, y en su primer mes de funcionamiento ha atendido cerca de 15.000 llamadas –400 al día en su primera semana y, posteriormente, presentó un promedio de 800 llamadas cada jornada–, ha derivado más de 650 a los servicios de emergencia 112 y ha identificado un total de 290 suicidios en curso. Los datos hasta la fecha, afirmó la ministra de Sanidad Carolina Darias durante la rueda de prensa en la que se hicieron públicos estos datos, evidencian la necesidad de este servicio para hacer frente a una amenaza silenciada y latente como son los problemas de salud mental y la conducta suicida.

Darias durante la presentación del teléfono de atención a la conducta suicida. Foto: Ministerio de Sanidad.

El optimismo de la ministra contrasta, sin embargo, con los sentimientos del sector sanitario. Al contrario que Darias, Gallego afirma: «Soy bastante pesimista. No sé si ayudará mucho. La conducta suicida depende de múltiples factores y desconfío de que una llamada de teléfono pueda ayudar a solucionar el problema». La única utilidad que ve la psiquiatra al 024 es «para aquellas personas que puedan estar pensando en suicidarse en ese momento». Muchos de los suicidios «son muy impulsivos y se producen en un momento de desesperación. El pararte a pensar, llamar y hablar con alguien puede ayudar a frenar ese arrebato», pero lo que «esas personas necesitan realmente es ayuda del sistema sanitario y que se les pueda hacer un seguimiento».

El problema es que esta necesidad de los pacientes choca con los recursos disponibles. Si bien es cierto que, por ejemplo en Madrid, todos los hospitales públicos cuentan con una unidad de agudos adultos, no ocurre lo mismo con las unidades de adolescentes. «Originalmente tenían en el Gregorio Marañón y en el Niño Jesús; antes de la pandemia tuvieron que abrir en Puerta de Hierro, el año pasado lo hicieron en el Doce de Octubre y ahora, en mayo, acabamos de hacerlo nosotros ante el aumento de chicos queriéndose morir», repasa Lucía Gallego. Harían falta más unidades, pero «para ello hacen falta psiquiatras y no hay suficientes». «No a todo el mundo le gusta esta especialidad. Y hay que tener en cuenta que los médicos estamos muy mal pagados en España y hay muchos que deciden irse a otros países de Europa», donde reciben unos emolumentos más cuantiosos.

Centros de escucha

Desde hace 30 años, los religiosos camilos aportan sus recursos limitados para tratar de paliar en parte esta falta de recursos públicos. Por aquel entonces montaron un centro de escucha que, entre otras cosas, atiende a «personas con crisis de ideación suicida», un problema que ha «aumentado enormemente en los últimos años hasta el punto de que tenemos una lista de espera grande», explica Marisa Magaña, su directora, que aboga por la creación de un plan nacional para la prevención del suicidio. «Somos uno de los pocos países de Europa que no lo tienen», subraya. «La historia es que en España las competencias en materia sanitaria están transferidas a las comunidades autónomas y es un desastre. Habría que unificar los criterios», añade Lucía Gallego.

Este centro de escucha presenta un modelo de intervención más ajustado a las necesidades de los pacientes. «No se trata de una llamada, sino que ofrecemos una atención presencial y gratuita. Se trata de 20 sesiones, siempre el mismo día y a la misma hora, que se desarrollan de forma individual», detalla Magaña. «La ideación suicida siempre es multicausal y lo que vamos desgranando son todas esas situaciones. Se hace un pacto de no suicidio, se van trabajando los vínculos, etc.», concluye.

En cifras

15.000 llamadas en un mes al teléfono 024 de atención al suicidio

290 casos en curso fueron detectados por el teléfono de Sanidad

3.491 muertes por suicidio en España durante el año 2020

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