Lidia Falcón: «¿Se creen muy modernas Arrimadas y Colau por querer legalizar la prostitución?»

Ricardo Benjumea

Del voto en Cataluña depende que pueda haber en España un impulso a la legalización de la prostitución y de los vientres de alquiler. No son las orientaciones electorales los obispos catalanes. La advertencia la lanza el Partido Feminista, que celebra este sábado en Madrid un pleno de su Comisión Política, con duras críticas también contra la Ley de Violencia de Género.

Prostitución, vientres de alquiler y una campaña de recogida de firmas contra la Ley de Violencia de Género centran este sábado el pleno del Partido Feminista de España que, a lo largo de todo el día, se celebra en la librería Sin Tarima. Las feministas han invitado especialmente a participar en esta jornada a mujeres católicas con el objetivo de buscar alianzas en España, en línea con la sintonía mostrada este 2017 ante la ONU entre organizaciones feministas y católicas en contra de la maternidad subrogada, un entendimiento que ha sido posible pese a que existan grandes diferencias en otros aspectos, básicamente el aborto.

Las elecciones en Cataluña, inevitablemente, se han colado en la agenda. Tanto los Ciudadanos de Inés Arrimadas como los comunes de Ada Colau piden en sus programas la legalización de la prostitución. «Se creen que son las más modernas, pero lo único que hacen es entregar a mujeres y niñas indefensas a las redes de los proxenetas», denuncia Lidia Falcón, fundadora y presidenta del Partido Feminista, autora de decenas de novelas y ensayos. Falcón fue una de las firmantes de un manifiesto de intelectuales de izquierda catalanes llamando a no votar en el referéndum ilegal del 1 de octubre.

Catalunya En-Comú Podem no menciona explícitamente en su programa los vientres de alquiler, pero Falcón recuerda pronunciamientos de algunos de sus dirigentes en esta línea, como sin tapujos defiende también Ciudadanos. Igual que la prostitución, la práctica de los vientres de alquiler reduce a la mujer a «una mercancía», según una «lógica puramente capitalista», asegura la líder feminista.

Lidia Falcón, durante un acto del Partido Feminista de España en 2015

Pacto de Estado contra la violencia de género

El otro punto central del orden del día del Partido Feminista es la recogida de firmas contra la Ley de Violencia de Género. «Mejor que no haya pacto de Estado a que haya un mal pacto», sostiene Pilar Falcón.

El texto aprobado en el Congreso, afirma, «no presta una protección suficiente a las víctimas» ni «persigue a los agresores». El criterio de ponerle o no medidas de protección a la mujer que denuncia –añade– «sigue dependiendo excesivamente de la apreciación subjetiva del juez, el fiscal o la policía», y la práctica demuestra que «muchas denuncias no son tomadas en serio», por lo que «es necesario contemplar en la ley una casuística más amplia».

Un problema añadido es «el mito de que las mujeres presentan denuncias falsas, que son unas histéricas… El machismo sigue instalado en la justicia». Aunque en este punto –reconoce– algo está empezando a cambiar con la mayor sensibilidad contra el acoso sexual en la sociedad, lo cual, a juicio de Lidia Falcón, se debe a «la fuerza del movimiento feminista».

Ricardo Benjumea