Liberados 38 fieles secuestrados en Nigeria la semana pasada
El Papa ha pedido la libertad para más de 300 estudiantes y profesores que aún siguen retenidos en el norte del país
Los 38 feligreses secuestrados el martes pasado por hombres armados en una iglesia de Eruku, al oeste de Nigeria, fueron liberados el domingo, según han informado las autoridades del estado Kwara.
«Tras muchos días de arduo trabajo por parte de las fuerzas de seguridad y representantes del Gobierno, se ha producido la liberación de 38 personas secuestradas recientemente en un ataque en Eruku», afirmó el Gobierno estatal en un comunicado que valora la mediación del presidente nigeriano, Bola Tinubu, a la hora de rescatar a los fieles.
El ataque ocurrió cuando el centro religioso celebraba una Misa, durante la cual individuos armados ingresaron disparando y mataron al menos a dos personas antes de raptar a los sobrevivientes, incluido el sacerdote. Según declaraciones de testigos a la agencia EFE, los secuestradores contactaron a familiares de las víctimas para pedir 100 millones de nairas, casi 60.000 euros como rescate.

Una práctica habitual
Las incursiones de bandas armadas en Nigeria se intensificaron la semana pasada, cuando el lunes secuestraron a 25 niñas de un colegio internado en el estado de Kebbi (noroeste) y el viernes a 303 estudiantes y doce profesores de la Escuela Católica St. Mary’s, en el estado de Níger, en el norte del país. Al menos 50 alumnos del internado lograron escapar por sus propios medios entre el viernes y el sábado, pero 253 menores y los docentes permanecen en manos de los secuestradores.

Precisamente, el Papa León XIV hizo este domingo un llamamiento urgente para la liberación inmediata de los estudiantes y docentes secuestrados en Nigeria, en una oleada de ataques que ha llevado al Gobierno de Nigeria a ordenar el cierre temporal de 41 internados que se encuentran en el centro y oeste del país, el principal foco de secuestros y asesinatos en Nigeria.
Cabe recordar que, en 2014, Boko Haram secuestró a 276 niñas en una escuela de la aldea de Chibok, en el noreste de Nigeria; aunque muchas escaparon de sus captores, según la ONU casi un centenar siguen sin regresar a sus casas.