León XIV y los obispos relanzan la evangelización con las familias - Alfa y Omega

León XIV y los obispos relanzan la evangelización con las familias

Dos expertos en pastoral familiar, de España y la India, responden a Alfa y Omega sobre las mismas realidades que están abordando en Roma el Papa y los presidentes de todos los episcopados

María Martínez López
León XIV saluda a matrimonios recién casados en la plaza de San Pedro en junio pasado.
León XIV saluda a matrimonios recién casados en la plaza de San Pedro en junio pasado. Foto: CNS / Vatican Media.

«Diez años después, la pregunta no es qué dice Amoris laetitia» o qué juicio merece «sino qué hemos aprendido tratando de vivirla». Lo aseguró Giacomo Costa, SJ, consultor de la Secretaría General del Sínodo, al presentar el encuentro del Papa León XIV con los cabezas de las Iglesias orientales y los presidentes de las conferencias episcopales que comenzó este miércoles en el Vaticano con el título A diez años de ‘Amoris laetitia’: anunciar el Evangelio con las familias hoy.

Hasta el día 14 los máximos representantes de los episcopados, acompañados por otros obispos —entre ellos el arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo—, expertos y familias profundizarán en la «creatividad pastoral» que ha suscitado esa exhortación postsinodal, añadió Orietta Rachele Grazioli, del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y la Familia, para luego —en palabras de Costa— «reconocer hacia dónde está llevando el Espíritu a la Iglesia» en una pastoral familiar llamada a abarcar toda la vida.

El punto de partida reconoce luces y sombras que los obispos suelen llevar a Roma en sus visitas ad limina, con datos como que en Polonia las bodas religiosas se han reducido en un 45 % en cinco años. Unos y otros se pondrán en común para, a continuación, abordar cuatro ámbitos: los jóvenes y la vocación matrimonial, el acompañamiento tras la boda, cómo apoyar en las dificultades y la familia como sujeto de la misión.

Desde España, el director de la Subcomisión de Familia en la CEE, Miguel Garrigós, cita a Alfa y Omega desafíos como «una cultura de la desvinculación» que dificulta «tomar decisiones de por vida» y que se suma a «barreras económicas reales». También «el aislamiento por el mal uso de las pantallas», la soledad y el impacto de la pornografía. Al mismo tiempo, «la familia sigue siendo la institución más valorada por los jóvenes», asegura. Otra luz son «tantas» que «viven con gran entrega su vocación» para «transformar nuestra sociedad». 

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La invitación

En su mensaje de marzo por el décimo aniversario de Amoris laetitia con el que convocaba este encuentro, León XIV pedía renovar el compromiso para que «los jóvenes se sientan atraídos» por «la vocación matrimonial en la Iglesia» en un contexto cada vez más escéptico sobre que sea posible vivirla. El carmelita de María Inmaculada indio Shaji George, experto invitado al encuentro, comparte con esta publicación cómo en su país se empieza a dar una evolución de una mayoría de bodas concertadas a cada vez más novios que se eligen ellos. Con todo, «es una preocupación urgente la formación en la madurez sexual y afectiva» de los jóvenes, ante el aumento de comportamientos irresponsables y violentos.

En nuestro país, Garrigós celebra pasos como la Semana del Matrimonio, que «nació para comunicar» esta belleza «en un lenguaje comprensible y atractivo» con actividades de ocio para parejas, apps o videojuegos. También pretenden llegar a los jóvenes las iniciativas de educación afectivo-sexual que aglutina la Fundación Good Love y la transformación de la pastoral desde la pregunta «para quién soy», que incluye el matrimonio. Por otro lado, los Itinerarios Catecumenales para la Vida Matrimonial —de la Santa Sede y que la CEE impulsa con «materiales que se están probando de manera experimental» en las diócesis, con buena acogida— intentan sustituir los cursillos prematrimoniales breves por un primer anuncio y preparación próxima e inmediata. En ellos, se cuida especialmente la acogida personalizada a las parejas no casadas que conviven.

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El despegue

El itinerario elaborado para preparar el encuentro de estos días define los primeros años de matrimonio como «un tiempo decisivo». Es, describe Garrigós, el momento del «contraste entre el entusiasmo de la boda y la rutina», de «los ajustes propios de la convivencia, la gestión de las diferencias de carácter, la relación con las familias de origen», la llegada de los hijos y la conciliación. «Si la pareja no cuenta con espacios de diálogo e intimidad, corre el peligro de desgastarse». 

Para ello, los itinerarios catecumenales contienen materiales específicos para esta etapa, como Construyamos Nuestro Hogar, que invita a crear pequeños grupos de matrimonios jóvenes guiados por otros más experimentados para compartir vivencias, dificultades «y la fe cotidiana. Los frutos que estamos viendo son fantásticos: las parejas se sienten comprendidas, previene crisis futuras y descubren que no están solas». 

Este empeño se da también en algunas diócesis de la India, asegura George, aunque no en muchas. Y es especialmente necesario en una sociedad donde «debido a la migración interna e internacional, muchas parejas jóvenes viven lejos de sus padres y parientes», que hasta ahora —junto a «interferencias innecesarias»— jugaban un importante papel de «seguimiento» y apoyo a los recién casados.

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Las turbulencias

Cuando en cualquier momento vital las familias se encuentran con dificultades en sus relaciones, sociales o materiales, «debemos aprender a evocar la belleza de la vocación al matrimonio precisamente en el reconocimiento de su fragilidad», escribía León XIV en marzo. Se trata de «recordar el amor primero y la gracia del sacramento», abunda Garrigós. En España, se está dando «una verdadera conversión» hacia «una pastoral del acompañamiento permanente y de la misericordia», «garantizando que nadie se sienta excluido del amor de Dios ni de la comunidad». Los Centros de Orientación Familiar atienden diversos problemas, desde crisis matrimoniales hasta adicciones. Hay además «iniciativas de acompañamiento específico para personas separadas o divorciadas, ayudándolas a sanar y a reencontrar su sitio en la Iglesia». Si están en nuevas uniones, «lo abordamos siguiendo fielmente la pedagogía de Amoris laetitia: acoger, acompañar, discernir e integrar. Se deben ir creando itinerarios de escucha» para caminar con ellas, examinar su historia «con caridad y a la luz de la doctrina sobre la indisolubilidad del matrimonio» y ayudarlas a «formar su conciencia» y «encontrar los modos concretos de participar» en la comunidad. 

¿Y cómo se aborda esto en una sociedad que mayoritariamente rechaza el divorcio y las nuevas uniones, como la India? Si bien hablar de este tema «no parecía tan urgente o relevante», el énfasis en la misericordia que aportó Amoris laetitia suscitó, asegura Shaji George, una reflexión que ha generado en la Iglesia una actitud más acogedora justo en el momento oportuno, pues ahora «el número de divorcios está aumentando». Al mismo tiempo, hay voces que piden también, a la luz de esta exhortación, una mayor implicación eclesial en problemas persistentes como la desigualdad entre hombres y mujeres, incluida «la dote o la violencia» doméstica. 

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La misión

«Cómo hacer que las familias participen cada vez más de la vida y de la misión de la Iglesia» —en palabras de Gabriella Gambino, subsecretaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, durante la presentación del encuentro— será tanto una constante del mismo como el último ámbito de reflexión. «Las familias han dejado de ser meras espectadoras o destinatarias pasivas» de la pastoral familiar «para convertirse en las verdaderas protagonistas de la evangelización», asegura Garrigós: dan testimonio y están al frente de las iniciativas de la Semana del Matrimonio, «acogen y forman a los futuros esposos» en los itinerarios catecumenales, «abren sus hogares para acoger a parejas en dificultad» y dan testimonio público en sus ambientes.

Primer plano del cardenal Cobo

El cardenal Cobo será uno de los encargados de introducir, el sábado por la mañana, el bloque temático dedicado a La vida matrimonial. Los primeros años de matrimonio, un tiempo decisivo. El Vaticano ha destacado, en los materiales previos, su experiencia en el acompañamiento de familias y en el seguimiento de la pastoral familiar.