León XIV manda medicamentos y radiadores a Ucrania en el cuarto aniversario del inicio de la guerra
«A pesar de todas las dificultades logísticas y operativas, los productos se distribuirán en breve tiempo en los vastos territorios bombardeados», han explicado desde la Limosnería Pontificia
El Papa envió hace unos días, a través de la Limosnería Apostólica, un camión con los medicamentos más urgentes para hacer frente a la «desastrosa emergencia humanitaria» en Ucrania, que lleva ya cuatro años sumida en la guerra.
«Más de un millón de euros es el valor comercial de este extraordinario cargamento, que ha sido posible gracias, sobre todo, a la participación de la Fundación Banco Farmacéutico ETS», ha explicado en un comunicado el Dicasterio para el Servicio de la Caridad.

1.000 radiadores
Además de los medicamentos, la Limosnería también está ayudando a paliar el frío provocado por los ataques rusos contra las industrias energéticas ucranianas. Esta mismo martes 24 de febrero han llegado a Zaporiyia medicamentos y más de 1.000 radiadores eléctricos a aceite comprados en Italia.
«A pesar de todas las dificultades logísticas y operativas —comunica la Limosnería—, los productos se distribuirán en breve tiempo en los vastos territorios bombardeados».
Four years after Russia launched its full-scale invasion of Ukraine, the war has fundamentally reshaped the Catholic Church’s mission — turning parishes into shelters, priests into chaplains and charity into daily survival, Ukrainian Bishop Oleksandr Yazlovetskiy of… pic.twitter.com/Eq7kYAlp8t
— Paulina Guzik (@Guzik_Paulina) February 24, 2026
Oración por la paz
Todos estos gestos de caridad, según Vatican News, son la materialización de las palabras del Papa, el pasado domingo 22 de febrero durante el rezo del ángelus. Asomado al balcón del Palacio Apostólico, León XIV recordó el aniversario del inicio de la guerra y aludió a la «dramática situación que está a la vista de todos». En su alocución, el Santo Padre mencionó específicamente a «las familias destrozadas» y denunció «los sufrimientos indecibles».
Por todo ello, clamó por la paz, una «necesidad urgente» que no puede «posponerse». Y pidió oraciones por esta intención, porque «es la oración la que realmente prepara los corazones para la paz».