Las religiosas dan las gracias tras la campaña contra el frío de DeClausura: «Es un gran alivio»
«Gestos como el de ustedes logran encender, no solo el fuego que calienta el ambiente, sino, además ese otro fuego que nos impulsa a permanecer en esta misión que el Señor ha tenido a bien encomendarnos», expresa una comunidad
La campaña de la Fundación DeClausura para que hasta 80 monasterios de toda España no pasen tanto frío en invierno fue todo un éxito. En tan solo 14 días consiguieron los 100.000 euros que se habían propuesto recaudar para ayudar a costear la factura energética de los cenobios.
«Gracias a la generosidad de tantas personas, monjas y monjes de distintos monasterios de España pueden afrontar los meses más fríos con un poco más de calor y alivio», explican desde la fundación, que ha querido compartir el agradecimiento de las religiosas. «Sus palabras reflejan mejor que ningún otro dato el impacto real de esta ayuda».
Dominicas
Estimados señores,
Que Dios os bendiga a todos las personas buenas que piensan en los demás, especialmente en estos días de tanto frio y poca venta. Por favor transmitirles nuestro agradecimiento y la promesa de nuestras oraciones por sus intenciones. Recordaremos a todas las familias, núcleo del amor entrañable que debe existir en la humanidad.
Tendremos una Eucaristía con estas intenciones y en las preces de laudes y vísperas pondremos también esta intención.
Gracias por esta iniciativa, que el Señor os llene de su amor y bendiga toda vuestra vida.
Todo nuestro cariño y agradecimiento.
Hermanas Pobres de Santa Clara
Paz y bien,
Hemos recibido con profunda gratitud la ayuda económica que nos han hecho llegar. Agradecemos de corazón este donativo, que supone para nuestra comunidad un gran alivio para poder afrontar los gastos derivados del frío en estos meses de invierno.
Nos conmueve especialmente saber que esta ayuda es fruto de la generosidad de tantos bienhechores anónimos. A través de ellos sentimos la cercanía, el cariño y la comunión de tantas personas que, aun sin conocernos personalmente, nos sostienen con su solidaridad.
Tengan la certeza de que todos los bienhechores y quienes forman parte de la Fundación DeClausura están ya presentes en nuestra oración cotidiana. Pedimos al Señor que los bendiga abundantemente y les recompense con creces todo el bien que realizan.
Como siempre me reitero nuestro recuerdo agradecido a todos los miembros de la Fundación DeClausura, todos sus bienhechores a los que deseamos paz y salud tanto para todos como para todos los miembros de sus familias.
Saludos fraternos.
Hermanas cistercienses
Muy queridos en el Señor: ¡Paz!
¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! Es lo que brota de nuestro corazón. Gracias por tantos y tantos y generosísimos gestos de caridad para con nosotras. Son hoy para nosotras como un sacramento de la gratuidad del amor de Dios; sin ningún merecimiento de nuestra parte, se han desbordado en generosidad. Gestos como el de ustedes logran encender, no solo el fuego que calienta el ambiente, sino, además ese otro fuego que nos impulsa a permanecer en esta misión que el Señor ha tenido a bien encomendarnos.
En ustedes se cumple la Palabra: «Han atendido en nosotras a alguien que nos les puede pagar». Por eso estamos ciertas de que el mismo Señor de la vida es su recompensa y se las hará llegar como a Él mejor le parezca, de la manera que, como bien sabemos, nadie puede superar.
Unas pobres palabras que no logran expresar todo lo que bulle en el corazón; por eso seguimos ofreciendo nuestra oración, que también es don de lo alto.
Que el Señor y su madre amantísima sigan precediendo y acompañando su camino hacia la santidad y los ayuden a permanecer en la fe de nuestra madre la Iglesia. En comunión de oraciones, nos unimos ante el altar en la Eucaristía de cada día.
Un abrazo gigante.