Las familias numerosas «hacemos una sociedad más justa y alegre»

Las familias numerosas «hacemos una sociedad más justa y más alegre» 

La Federación Española de Familias Numerosas organiza este fin de semana su congreso nacional en Badajoz

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Pedro Román, con su familia. Foto cedida por Pedro Román.
Pedro Román, con su familia. Foto cedida por Pedro Román.

Badajoz acoge este fin de semana el XV Congreso Nacional de Familias Numerosas, bajo el lema Familias numerosas, el mejor lugar para crecer. Está organizado por la Federación Española de Familias Numerosas (FEFN) y Fefanex-Federación de Familias Numerosas de Extremadura, con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales. Para Pedro José Román, padre de 7 hijos y presidente de Fefanex, es necesario «visibilizar el valor social, económico e incluso demográfico que aportamos las familias numerosas». 

—¿Por qué tener una familia numerosa hoy en día? Siete hijos, nada menos. 
—Una familia numerosa hay que entenderla desde la paternidad responsable. Cuando uno tiene una familia numerosa es porque hay una paternidad responsable detrás. ¿Por qué lo hacemos? Porque es nuestra filosofía de vida. Algunos lo hemos vivido en nuestros padres y abuelos, y otros no. Mi mujer, por ejemplo, no procede de una familia numerosa y yo sí. Al final, también es un acto de solidaridad con la sociedad. Ponemos a disposición de todos un capital humano que en el futuro sacará adelante a las personas jubiladas y reciben pensiones. 

—¿Hay que ser de una madera especial para ser padre de familia numerosa? ¿Qué cualidades hay que tener para decidirse a tener muchos hijos? 
—Yo creo que debe haber un complemento entre el padre y la madre. Ambos debemos tener el mismo criterio en el proyecto común que estamos creando, pero cada uno aporta unas características. También depende de la situación y de cada hijo. La figura de una paternidad que aporte autoridad es fundamental para que haya un orden, sin dejar de lado el cariño. En nuestro caso, por ejemplo, mi mujer aporta más autoridad y yo soy un poco más el que aporta cariño en determinados momentos. Es algo variable. 

Locura y admiración 

—¿Qué os suelen decir vuestros amigos o familiares cuando tenéis otro hijo, o cuando decís que ya tenéis siete? 
—La palabra que más repiten es «locura», acompañada de una expresión de asombro y sorpresa. Recuerdo cuando íbamos comunicando las noticias a la familia. A algunos no les hacía mucha gracia, pero mi mujer les decía: «Es nuestro hijo, no lo vas a criar tú». Otros, sin embargo, lo reciben con mucha felicidad y nos refuerzan.  

Por la calle también llama la atención. La gente se queda mirando y, si te paras a hablar, muchos te dicen: «Qué maravilla». Puntualmente hemos visto alguna cara más reticente, pero creo que muchas veces tiene que ver con los prejuicios. Hay personas que piensan que todos somos de derechas o que todos somos ultracatólicos, y no es así. 

Una de las últimas ediciones del Congreso Nacional de Familias Numerosas. Foto: FEFN.
Una de las últimas ediciones del Congreso Nacional de Familias Numerosas. Foto: FEFN.

—Vivir en España cada vez resulta más difícil en lo económico. ¿Cómo afronta una familia con tantos hijos la compra, la vivienda o los gastos del colegio? 
—Como muestran los datos de las encuestas que hacemos anualmente en la Federación, siete de cada diez familias numerosas llegan con dificultad a final de mes. Y eso a pesar de que, en muchos casos, trabajan tanto el padre como la madre. Hay que desmontar también el mito de que somos familias ricas. El gasto se multiplica por el número de hijos. Cuando llegan los datos sobre lo que cuesta un curso escolar, con libros, uniformes y calzado, a mí no me salen las cuentas. Si multiplico esas cifras por siete, estaría arruinado. También está la vivienda, que tiene que ser más grande para poder acoger a toda la familia. Y la cesta de la compra es otra de las principales preocupaciones. Todo lo económico se complica, sin duda. 

—¿Crees que la sociedad, incluidos los políticos, reconoce el esfuerzo diario de las familias numerosas y su dimensión social? 
—Ese es nuestro reto: que se nos reconozca. Por eso organizamos distintas iniciativas y, particularmente, el Congreso Nacional. Buscamos visibilizar el valor social, económico e incluso demográfico que aportamos las familias numerosas. Aportamos relevo generacional, dinamismo a la sociedad, talento y riqueza. Al final, es capital humano que en el futuro estará disponible para la sociedad. Nos enfrentamos a muchos retos y a veces hay medidas que nos penalizan por el hecho de ser más. 

Hijos invisibles para la administración 

—¿En qué sentido os penalizan algunas de esas medidas? 
—Hay ayudas que establecen determinados topes. Es verdad que, si trabajamos los dos, podemos tener unos ingresos mayores, pero también tenemos que criar a más hijos y es normal que tengamos que gastar más. Esos topes nos perjudican. También ocurre con algunas ayudas, como el Ingreso Mínimo Vital, que establece un límite de hijos. Si tienes ocho, a partir de determinado número ya no se reconoce a todos. Lo que reclamamos es que haya medidas justas en función del esfuerzo que estamos haciendo y de lo que aportamos a la sociedad. No puede ocurrir que, por tener más hijos, algunos de ellos sean invisibles para la Administración. 

—Si tuvieses que establecer una jerarquía de las principales demandas a la Administración, ¿cuáles serían las tres primeras? 
—Una fundamental es la prestación universal por hijo. Es una medida que ya está en vigor en la mayoría de los países europeos, con una cantidad variable por hijo según cada país. Creo que España debería avanzar en esa dirección. Otra sería mejorar las medidas de conciliación, con permisos y alternativas que permitan compatibilizar el trabajo y el cuidado de los hijos. Y una tercera sería que todas las ayudas se establezcan de forma justa y equilibrada según el número de miembros de la familia. Puede utilizarse la renta per cápita u otro concepto que tenga en cuenta el número de hijos. No debería haber topes que penalicen a las familias por ser más. También reclamamos ayudas para todos los miembros de la familia y medidas que faciliten la conciliación. 

Otras medidas para familias numerosas

—¿Y qué otras medidas consideráis necesarias para aliviar el gasto de las familias? 
—El alivio del gasto diario es fundamental porque, como hemos dicho, siete de cada diez familias numerosas tienen dificultades para llegar a final de mes. A nivel municipal, por ejemplo, muchos ayuntamientos aplican bonificaciones a las familias numerosas en servicios como la basura o el agua. Todo eso ayuda a aliviar un poco el gasto que conlleva una familia numerosa. 

—Por terminar con algo positivo, ¿qué es lo más gratificante de tener tantos hijos? 
—Lo más gratificante es compartir, disfrutar y ver cómo somos un equipo. Ver cómo nos servimos los unos a los otros en función de las capacidades y las edades que tenemos y poder disfrutar de esa experiencia en el día a día. También hay ruido, bullicio y momentos incómodos, por supuesto, pero merece la pena vivir esta experiencia y transmitir estos valores. Son valores que construyen una sociedad que, si todos los practicáramos, sería más justa, más equilibrada y también más alegre.