De estar a punto de separarse a iniciar un proyecto para matrimonios en crisis: la historia de José Luis y Magüi

José Luis y Magüi estaban en crisis pero la Virgen y las catequesis de san Juan Pablo II sanaron su matrimonio

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Foto: Archivo personal

José Luis y Magüi estaban en crisis pero la Virgen y las catequesis de san Juan Pablo II sanaron su matrimonio

«Perdona, estábamos en el sagrario preparando el testimonio del sábado»: son José Luis y Magüi, el matrimonio iniciador del Proyecto Amor Conyugal, que el sábado hablará en la parroquia de Colmenar del Arroyo (Madrid), dentro del ciclo de vigilias de oración y testimonio Asalto al Cielo.

Con 26 años de casados a sus espaldas, hace unos años su matrimonio estuvo a punto de romperse, pero sanó gracias a la intervención de la Virgen en Fátima y a las catequesis sobre el amor conyugal de san Juan Pablo II. «Nosotros nos casamos muy enamorados», afirma José Luis, «pero no sabíamos amar, esa es la realidad». Con los años «yo pensaba que amaba a Magüi corrigiéndola en sus errores y la corregía constantemente, y me convertí en un marido muy dominante. Creía que el amor era estar siempre juntos, y esto me hizo ser muy absorbente, quería que solo estuviera conmigo. Creía que el amor era que solo existiera yo para ella, y me convertí en un celoso. Creía que la amaba, pero en realidad le estaba haciendo mucho daño», reconoce.

Poco a poco las diferencias se hacían más patentes y aumentaban las discusiones en casa. Muchas noches José Luis se acostaba «mirando al techo en la cama sin poder dormir y pensando: «Esto no tiene solución». No éramos capaces de resolver tal maraña de dolor, lo veíamos imposible. Magüi incluso se planteó la separación», lamenta.

En su parroquia –«Nosotros éramos católicos de Misa dominical, pero en eso quedaba todo», reconoce José Luis– les invitaron a una peregrinación a Fátima, «pero yo estaba en paro entonces y contesté que la Virgen estaba en todas partes». Sin embargo, al final cedió «y allí la Virgen nos cambió la vida».

Magüi volvió con muchas ganas y mucha ilusión. Pero el ritmo de José Luis fue más lento. «Yo le llegué a decir: «No me he casado con una monja». Pero ella me esperó, y empezó a rezar por mí. Veíamos una película y ella estaba rezando el Rosario a mi lado por mí. Y poco a poco me fui acomodando a su ritmo».

A medida que su fe fue creciendo, empezaron a leer y formarse más, «y en esta búsqueda acabamos encontrándonos con san Juan Pablo II, que cambió nuestro matrimonio totalmente. Él nos ha enseñado a descubrir la belleza de nuestra vocación. San Juan Pablo II nos enseñó que nuestras diferencias estaban allí para que nos unieran. Lo que antes eran problemas, descubrimos que eran un tesoro para nosotros. En el matrimonio necesitamos de lo que tiene el otro para nuestro equilibrio. Las diferencias nos enriquecen».

Hoy José Luis y Magï dedican todo su tiempo libre a ayudar a matrimonios, y así nació el Proyecto Amor Conyugal. «Todo el tesoro que descubrimos con san Juan Pablo II lo intentamos transmitir a los matrimonios que nos íbamos encontrando. Y así se fueron creando grupos que siguen un itinerario de formación y de fe específico para matrimonios, que sigue las catequesis que dio el Papa sobre el amor conyugal cada miércoles durante cinco años».

Foto: Archivo personal

Hoy hay cinco grupos en Málaga, uno en Madrid y otro en Córdoba, de entre 5 y 6 matrimonios cada uno, a veces más. Se reúnen una vez al mes en parroquias. Se comienza invocando al Espíritu Santo, se lee una catequesis de Juan Pablo II, y luego cada matrimonio va ante el sagrario, y delante del Señor rezan lo que esa catequesis les haya dicho a cada uno. Se vuelve a la reunión, se comenta un caso específico relacionado con el tema y se ponen las impresiones en común. Y al acabar se propone un compromiso para el mes, para poder poner en práctica lo que se haya aprendido ese día.

El Proyecto no acaba ahí. Para favorecer que los cónyuges recen juntos publican en su web y mandan por correo un comentario al Evangelio del día, pero explicado en clave de la relación matrimonial. Y también hay retiros, «que son muy experienciales y muy vivenciales» (el próximo será enMadrid del 16 al 18 de junio).

Y Magüi y su marido acompañan también a matrimonios en crisis, entre ellos una pareja que se divorció hace seis años y que ahora están volviendo. «Se están dando cuenta de que no iban a ser felices el uno sin el otro», dice José Luis.

Pero todo este proyecto –que en Málaga está constituido como un proyecto diocesano, y ambos cónyuges forman parte del equipo de pastoral de la diócesis– es algo que «ha ido espontáneamente, no ha sido pensado ni premeditado. La Virgen es quien lo va moviendo, porque es suyo. Es un proyecto de la Virgen».

José Luis y Magüi darán su testimonio en la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, de Colmenar del Arroyo, este sábado 4 de febrero, con el siguiente programa:

17:00 Rosario
18:00 Testimonio
19:00 Adoración al Santísimo
20:00 Santa Misa

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo