Las campanas de las iglesias de Madrid sonarán en el 11M

Las campanas de las iglesias de Madrid sonarán en el aniversario del 11M

El tañido de las campanas llamarán a la oración y en recuerdo por las víctimas y sus familias

Infomadrid
Foto de recurso de la catedral de la Almudena

Con motivo del próximo aniversario de los atentados del 11 de marzo en Madrid, que costaron la vida a 192 personas y dejaron miles de afectados, la archidiócesis de Madrid quiere participar, desde la oración y la fraternidad cristiana, en el recuerdo de todas las víctimas y sus familias.

Así, el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, ha pedido a las parroquias que se sumen a esta iniciativa en recuerdo y oración por las víctimas y sus familias y que el próximo miércoles, 11 de marzo, a las 9:00 horas, doblen las campanas de nuestros templos durante dos minutos, uniéndonos de este modo a los otros actos que, en este sentido, tendrán lugar en la Comunidad de Madrid.

El cardenal José Cobo.

Veintidos años del atentado en Madrid

«Hay fechas que quedan grabadas a fuego en el alma de un pueblo». Así lo recordó el pasado 11 de marzo de 2024 el arzobispo, en la misa funeral celebrada en la catedral de la Almudena en memoria de las víctimas del 11M, cuando se cumplieron veinte años de los atentados en el que murieron 193 personas y resultaron heridas más de 1.800.

Por ello, indicó, «tenemos la necesidad de juntarnos para recordar. Hemos escuchado en el evangelio cómo Jesús invita a los discípulos a seguir haciendo memoria suya. Cada eucaristía que celebramos es memoria de su vida entregada. De su pasión. De su amor incondicional. Hacemos memoria de la vida de Jesús, también truncada a destiempo, trágica y cruelmente. Y en cada misa también hacemos memoria de nuestras vidas. Quisiera unir hoy ambos recuerdos. El recuerdo de nuestra historia dolorida, y el recuerdo de la vida entregada de Jesús. Hacer memoria es importante. Recordar es un deber. Es un valor. También una necesidad».

Buscar la verdad

Así, insistió, «recordar es un deber. Se lo debemos a quienes ya no están. Y nos lo debemos a nosotros mismos como sociedad. Debemos recordar a las víctimas que siguen vivas en nuestra memoria y pedir para ellas el abrazo de Dios». Pero, recordar «es también un valor para buscar la verdad y reaprender a vivir».

La mirada al pasado «no ha de ser una mirada que se quede atrapada por la dureza inexorable de los hechos. Tampoco una mirada interesada al servicio de la propia ideología. Si miramos al pasado, es para aprender de nuestros errores, para no volver a repetirlos. Y para poner en valor nuestros aciertos y logros, para cuidarlos como el bien delicado que son».