La Santa Sede se plantea crear un Observatorio Eclesial sobre la Discapacidad - Alfa y Omega

La Santa Sede se plantea crear un Observatorio Eclesial sobre la Discapacidad

El informe final del grupo de estudio del Sínodo dedicado a los pobres y la tierra reivindica dedicar un observatorio a la discapacidad y que se cuente con teólogos de zonas pobres en los órganos consultivos

María Martínez López
Mesas de trabajo en el Aula Pablo VI durante la sesión del Sínodo de octubre de 2024. Uno de sus grupos de estudio ha pedido escuchar a las personas con discapacidad.
Mesas de trabajo en el Aula Pablo VI durante la sesión del Sínodo de octubre de 2024. Foto: CNS / Vatican Media.

La Santa Sede debería crear un Observatorio Eclesial sobre la Discapacidad. Es una de las recomendaciones del informe final del grupo de estudio número 2 del Sínodo, hecho público este martes. 

Se trata de uno de los grupos de estudio creados por iniciativa del Papa Francisco en marzo de 2024, tras la primera de las Asambleas Generales del Sínodo de los Obispos dedicada a la sinodalidad, en el mes de octubre anterior. El segundo de ellos estaba dedicado al tema «escuchar el clamor de los pobres y de la tierra». Tras presentar este martes su informe final, que se considera un documento de trabajo, queda disuelto

El texto subraya que escuchar «el grito de los pobres y de la tierra» no es una opción pastoral sino un acto de fe constitutivo de la misión de la Iglesia. Para ello, identifica herramientas ya existentes: parroquias, comunidades de base, movimientos, Cáritas, redes ecuménicas e internacionales. 

Pero invita al mismo tiempo a superar la tentación de delegar demasiado en ellos. «El ministerio social no puede delegarse: todos los cristianos tienen la responsabilidad de escuchar y responder», se lee en el documento.

¿Cómo escuchar a los grupos marginados?

Dentro del grupo de estudio, hubo un subgrupo compuesto en buena parte por personas con discapacidad. Fue de este subgrupo del que salió la propuesta de crear un Observatorio Eclesial sobre la Discapacidad. Se sugiere, además, que este podría servir de modelo que se podría adaptar «a nivel local para escuchar a otros grupos marginados». 

Otra recomendación en la misma línea es crear «plataformas en línea para compartir ejemplos globales de buenas prácticas», como es la Plataforma de Acción Laudato Si’. Se pide asimismo garantizar la presencia en los organismos de participación eclesial de «grupos vulnerables, de las mujeres y de quienes provienen de territorios afectados por el cambio climático y los conflictos».

Magisterio con el acento de los vulnerables

En concreto, se reivindica que teólogos provenientes de las comunidades más vulnerables —«pobres, marginadas o subrepresentadas»— participen activamente en la redacción de documentos magisteriales. Deben formar parte también de «los organismos consultivos de todos los niveles de la Iglesia». Esta propuesta parte de la necesidad de una teología que surja de la escucha de los pobres y de la tierra como auténticos lugares teológicos.

En la misma línea, se afirma que todos los expertos en teología «deben cultivar la competencia intercultural, profundizar las relaciones con las comunidades marginadas y trabajar de manera transdisciplinaria». Para ello, se sugiere crear «redes globales» que los conecten «con las organizaciones que trabajan con personas pobres o con comunidades ecológicas».