La Santa Sede castiga a un cardenal polaco por abusos - Alfa y Omega

La Santa Sede castiga a un cardenal polaco por abusos

Al mismo tiempo que se dieron a conocer las medidas tomadas contra el cardenal Henryk Gulbinowicz, se anunció que el martes se presentará el esperado informe sobre lo que el Vaticano sabía de los abusos del excardenal estadounidense Theodore McCarrick

María Martínez López
El cardenal Gulbinowicz (izquierda). Foto: Piotr Drabik

La Santa Sede ha prohibido al cardenal polaco Henryk Gulbinowicz participar en celebraciones públicas, después de una investigación sobre las acusaciones de abusos sexuales a menores hechas contra él. Lo comunicó el viernes la nunciatura apostólica en Polonia. La decisión también dictamina que no podrá usar la insignia de obispo ni tener un funeral y ser enterrado en la catedral de Breslavia, de donde es arzobispo emérito. Es el tercer cardenal castigado por Francisco, después de Theodore McCarrick y Giovanni Angelo Becciu.

Aunque el comunicado de la nunciatura no alude a la naturaleza de las acusaciones contra el cardenal, se estipula que deberá pagar «una cierta cantidad de dinero como donación para las actividades de la Fundación San José establecida por la Conferencia Episcopal de Polonia para apoyar las actividades de la Iglesia para las víctimas de abuso sexual, la asistencia psicológica y la prevención y educación de los responsables de la protección de menores».

Gulbinowicz había sido acusado de abusar del luego escritor polaco Karol Chum cuando este tenía 15 años y estudiaba en el seminario menor. Chum dio a conocer lo ocurrido a raíz del estreno en el país, en mayo de 2019, del documental No se lo digas a nadie, que fue visto por 2,5 millones de personas en 24 horas. Según relata Crux, al conocer la acusación, el Arzobispado de Breslavia se puso en contacto con él y le animó a denunciarlo ante las autoridades eclesiásticas.

Contactos con los comunistas

La Fiscalía no pudo procesarle porque los presuntos delitos ya habían prescrito. Sin embargo, la investigación eclesial siguió adelante. «Aunque son hechos que ocurrieron hace décadas, en la Iglesia nunca se van a considerar demasiado antiguos», ha asegurado la archidiócesis en un comunicado.

Gulbinowicz fue ordenado obispo en febrero de 1970 por el cardenal Stefan Wyszynski y, en 1976, nombrado arzobispo de Breslavia. Fue una figura importante durante el comunismo, y uno de los responsables de proteger los fondos del sindicato Solidaridad cuando estaba a punto de imponerse la ley marcial en el país en 1981. El Papa san Juan Pablo II lo creó cardenal en 1985, y también aceptó su renuncia por razones de edad en 2004.

Sin embargo, recientemente historiadores del Instituto Nacional de la Memoria, Rafal Latka y Filip Musial, han descubierto que durante años, a pesar de la prohibición de la conferencia episcopal, el cardenal mantuvo conversaciones con el servicio secreto del régimen comunista, que estaba informado de su homosexualidad. El castigo público contra Gulbinowicz puede afectar a otros casos similares en Polonia, ya que dos obispos vinculados a él (monseñor Edward Janiak, obispo de Kalisz, y monseñor Sławoj Leszek Głódź, arzobispo emérito de Gdańsk) también se enfrentan a acusaciones por abusos sexuales o encubrimiento.

Informe McCarrick

El mismo viernes, el Vaticano también anunció que el martes dará a conocer el esperado informe sobre el cardenal Theordore McCarrick. El documento cubrirá toda su vida, hasta las acusaciones de abusos y relaciones sexuales ilícitas que en 2018 admitió la archidiócesis de Nueva York. Entonces comenzó un proceso que llevó a que en 2019 fuera expulsado del sacerdocio. Además de las acusaciones, la investigación se centrará en «el conocimiento institucional [que tenía de ellas] la Santa Sede y el proceso de toma de decisiones» que acompañó su carrera eclesiástica.

El cardenal McCarrick. Foto: CNS

Este caso está vinculado a la campaña lanzada contra el Papa por el exnuncio Carlo Maria Viganò, que también en 2018 acusó a Francisco de ser el último de los responsables de una larga cadena que encubrió los delitos de McCarrick. Presuntamente, el Vaticano conocía las acusaciones desde el año 2000, y sin embargo McCarrick fue creado cardenal un año después. Viganò también alegó que Francisco le había rehabilitado después de las sanciones supuestamente impuestas por Benedicto XVI. El informe se publicará menos de una semana antes del comienzo de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Estadounidense.