La pulsión del bien

Título: El mapa de los afectos
Autor: Ana Merino
Editorial: Destino

Maica Rivera

Título: El mapa de los afectos
Autor: Ana Merino
Editorial: Destino

Nos presentan a la polifacética Ana Merino en su debut novelístico como «la autora que hace literatura de la bondad». Nos agrada esta invitación de lectura luminosa, a contracorriente, del reciente Premio Nadal 2020. No en vano nos viene avisando Pablo d’Ors de que la literatura contemporánea está enamorada de la oscuridad; y aceptamos por adelantado, con gusto, colocar ese foco único sobre la bonhomía para ir alumbrando, y comprendiendo, a los múltiples personajes en estas historias entrecruzadas. Gracias a esta hoja de ruta nos guiaremos ligeros por El mapa de los afectos, partiendo de un pueblo de Iowa (EE. UU.) para adentrarnos en la panorámica de una comunidad rural a lo largo de tres lustros, de 2004 a 2019, que nos introduce en la intimidad de más de 20 personajes, entre protagonistas y secundarios. El primer escenario, y el primero de los guiños ecologistas, es el bosque, donde subimos a un árbol con un chaval, Samuel, para tener el avistamiento iniciático, y, por supuesto, secreto, de la colmena social a punto de abrirse para nosotros. Atención a la frescura de esa mirada preadolescente, porque no se pierde en toda la obra; y, a continuación, sendas historias se abren paso, conduciéndonos directamente al aturdimiento de la joven maestra Valeria, recién casada que se da a la fuga en pleno viaje de novios por puro desencanto. También al corazón de la tragedia que desata en el pueblo la alarmante desaparición de Lilian, mujer treintañera, esposa de soldado y madre de dos niños pequeños, de 5 y 7 años. A ritmo ligero nos enfrentaremos a temas como la orfandad a corta edad, la cosificación de las mujeres, el maltrato psicológico en la infancia o la religión mal entendida que elude los postulados de la razón, sustituye la misericordia por venganza justiciera o llega a Dios por descarte en lugar de celebrarlo como centro. También el lector transitará, sin perderse (las salidas siempre estarán visibles), por laberintos dolorosos como los de la prostitución en clubes de alterne, la drogadicción y la adicción al sexo como vías de escape y el alcoholismo para olvidar las ausencias. Frente a la desolación estática, opción siempre descartada en este microuniverso, las diferentes posibilidades nos pondrán en contacto con el concepto de salvación, misterioso y crucial, al que los personajes pueden acceder por intuición, guiándose por el afecto genuino pero sin alcanzarlo plenamente mediante el entendimiento porque su humanidad les lastra, como resume la toxicómana Emily al camarero: el mundo les pesa mucho. Aquí, en este contexto redentor, se inserta por todo circunloquio la metáfora más hermosa: «Se dio cuenta de que necesitaba ser un hombre nuevo para transmitir esperanza a su hijo lisiado». Y así es como «la pequeña América» de Merino integra personajes de todas las edades con hálito jovial, apostando por el cariño y el gesto amable como motores del mundo, y sin privarse de caprichos muy particulares como hermanar el Medio Oeste estadounidense con el sur de España en una inesperada historia de amor.

Maica Rivera