«La palabra de Dios sigue interesando en el siglo XXI»

En una sociedad en la que las noticias se quedan viejas en minutos, el periodista de la diócesis de Málaga Antonio Moreno consiguió introducir una noticia sucedida hace más de 2.000 años –el nacimiento de Cristo– entre los temas más comentados de Twitter de un 24 de diciembre de hace tres años. Fue el primero de sus famosos hilos, que han conseguido miles de interacciones en esta red social y que le han valido, entro otros méritos, para ser galardonado con el Premio Bravo de Nuevas Tecnologías, que recoge este viernes. La CEE también ha reconocido el trabajo de la agencia Servimedia en su 30 aniversario; del director de emisoras musicales del Grupo COPE, Javier Llano, o de Lucía González-Barandiarán, de Bosco Films, por su trayectoria en la distribución de cine de inspiración cristiana. El Premio ¡Bravo! Especial ha recaído en José María Carrascal

José Calderero de Aldecoa
Foto: Francis Silva

En una sociedad en la que las noticias se quedan viejas en minutos, el periodista de la diócesis de Málaga Antonio Moreno consiguió introducir una noticia sucedida hace más de 2.000 años –el nacimiento de Cristo– entre los temas más comentados de Twitter de un 24 de diciembre de hace tres años. Fue el primero de sus famosos hilos, que han conseguido miles de interacciones en esta red social y que le han valido, entro otros méritos, para ser galardonado con el Premio Bravo de Nuevas Tecnologías, que recoge este viernes. La CEE también ha reconocido el trabajo de la agencia Servimedia en su 30 aniversario; del director de emisoras musicales del Grupo COPE, Javier Llano, o de Lucía González-Barandiarán, de Bosco Films, por su trayectoria en la distribución de cine de inspiración cristiana. El Premio ¡Bravo! Especial ha recaído en José María Carrascal

Bravo por tu premio. ¿Qué supone para ti?

Lo tomo con mucha alegría y mucho orgullo. Sobre todo porque en este premio han tenido mucho que ver las delegaciones de medios de comunicación de toda España y me enorgullece enormemente que los grandísimos profesionales que hay en todas ellas reconozcan mi trabajo. Me siento muy arropado y muy valorado.

¿De dónde nació esta inquietud por los hilos?

El padre de todos los hilos fue el de Navidad. Tuve la intuición en clase, mientras estudiaba Ciencias Religiosas. Estábamos viendo el tema de cómo se escribieron los relatos evangélicos de la natividad del Señor. Precisamente, estábamos inmersos en las fiestas navideñas. A través de las ventanas se escuchaba el bullicio de las compras. En ese momento, tuve una llamada del Señor: «¿Cómo le contarías tú a la gente de hoy, a todos esos que están de compras, la buena noticia del nacimiento de Jesús?». Entonces, pensé en los evangelistas y en cómo ellos se dirigían a una comunidad concreta, en un lenguaje concreto… Eso mismo, en el siglo XXI, se hubiera contado en Twitter, pensé, y entonces nació el hilo de Navidad. Tras el éxito me di cuenta de que era una forma de comunicar que conectaba muy bien con la gente. Después llegaron el hilo de Cuaresma, el de la Inmaculada, el de la Trinidad, el de la cruz…

¿Te sientes evangelista del siglo XXI?

Todos los cristianos somos evangelistas. Todos tenemos la misión de ser portadores del Evangelio. Cada uno de nosotros somos enviados por Dios desde nuestro Bautismo a ser profetas, a anunciar la noticia que hemos recibido. El economista, el político, el abogado, el ama de casa, el carnicero… cada uno está llamado a reflejar el Evangelio a través de su trabajo y de su día a día. En mi caso, como periodista, Twitter era casi el medio natural donde poder hacer esa misión.

¿Qué lectura haces del éxito en Twitter de tus hilos?

No hay hilo que no reciba varios cientos, o miles, de retuits. Esto me sugiere que la Palabra de Dios sigue interesando al hombre y a la mujer del siglo XXI. El Evangelio es siempre novedad, siempre tiene una palabra nueva para dar al hombre y a la mujer de hoy. El Evangelio es palabra de vida y nos sigue ayudando a muchísimos en nuestro día a día. Hablo de gente que es creyente, o que tiene cierta sensibilidad eclesial, que son la mayoría de mis seguidores; pero también hablo de gente que no es creyente y que, a pesar de ello, me dice que les gusta la forma que tengo de compartir el Evangelio y cosas por el estilo.

¿Te has encontrado con gente que se haya acercado a la fe, o convertido, por tu actividad digital?

Sí, tengo muchas experiencias en este sentido. Quizá hasta el grado de conversión no, pero muchos me escriben mensajes del tipo: «Hace mucho que no voy por la iglesia y después de leer tu hilo creo que voy a volver a ir». O tuiteros que tenían una crisis matrimonial y, después de leer un hilo que tocaba de alguna forma algún aspecto de la vida familiar, me decía: «Pues quiero recuperar mi matrimonio y volver a la Iglesia».

Y luego están los trolls o los haters, gente que siempre tiene la escopeta cargada contra los cristianos o la Iglesia, y que después de un rato de conversación bajan las armas.

¿Cómo actúas con ellos?

La verdad es que me encanta cuando alguno me contesta en algún tuit. Estoy deseando que me pase, porque es la oportunidad de llegar al alejado, de entrar en contacto con alguien que jamás pisaría una iglesia. Entonces, se establece un diálogo superinteresante donde solamente, por el hecho de hablar educadamente y no responder con exabrupto a un exabrupto que te están enviado a ti, ya estás siendo Evangelio. Ahí ya estás demostrando que la Palabra es palabra de misericordia, palabra de amor.

José Calderero de Aldecoa @jcalderero