La mujer y la inteligencia de la fe

Título: Misterio y ministerios de la mujer; Autor: Louis Bouyer; Editorial: Fundación Maior

José Francisco Serrano Oceja

Título: Misterio y ministerios de la mujer
Autor: Louis Bouyer
Editorial: Fundación Maior

La pasada semana, en su discurso a la Comisión Teológica Internacional, el Papa Francisco se refirió al rol que las mujeres pueden y deben tener en el campo de la teología, y recordó que «la Iglesia reconoce el aporte indispensable de la mujer en la sociedad, con una sensibilidad, una intuición y ciertas capacidades peculiares que son frecuentemente propias de las mujeres». Y, a renglón seguido, invitó a los presentes a sacar el mayor provecho de la aportación específica de la mujer a la inteligencia de la fe.

Quien fuera uno de los teólogos claves del Concilio Vaticano II, y para entender el Vaticano II, Louis Bouyer, nos ofrece una joya en la que, a modo de ensayo teológico, se pregunta por el genio femenino y por los misterios -en la clave de Gabriel Marcel- y ministerios de la mujer en la Iglesia, en un diálogo permanente con quienes sostienen la posibilidad de la ordenación sacerdotal conferida a mujeres. Para comenzar, nuestro autor, en este ensayo de los años setenta del último siglo, afirma que la controversia en torno a la ordenación sacerdotal de la mujer debiera producir el efecto saludable de desarrollar, dentro de la Iglesia, con más claridad, el misterio y el ministerio de la mujer enraizado en la dignidad femenina. Nos introduce, por tanto, en el misterio «que aparece en toda la Biblia y en la tradición eclesiástica como el misterio final de la creación, y en especial de la creación redimida».

Partiendo de la analogía interior entre la relación natural de los sexos y la relación entre Cristo y la Iglesia, se nos propone una reflexión sobre la esencia de la mujer y las consecuencias de ese ser tanto para la Humanidad como para la vida de la Iglesia. Como recalca Hans Urs von Balthasar, en un espléndido epílogo, que es un colofón de oro, gran parte del pensamiento sobre la mujer en el nivel cultural está enraizado en lo que ya escribieran, por ejemplo, Gertrud von Lefort o Ida Friederike Görres. Sin embargo, la capacidad de nuestro autor por transitar entre las profundidades de la condición femenina, en relación con la masculina, en los planos de la realidad y del simbolismo teológico, con un notable conocimiento de la historia de la cultura y de la tradición cristiana, convierten estas páginas en una oportunidad para redescubrir la singularidad efectiva y afectiva de lo femenino en la Iglesia y su articulación antropológica, teológica y eclesial. No olvidemos que vivimos en una ruptura entre nuestro más profundo ser -el ser de la mujer y del varón-, el ser mismo del mundo, y la simbología arraigada en esa realidad. Si por algo se caracteriza nuestro tiempo es por el desarraigo entre el nivel de esa realidad y la simbología, lo que le permite concluir a nuestro autor: «Una adaptación de la Iglesia a esta deficiencia, so pretexto de adaptarla al mundo moderno, no haría sino impedirle aportar, o que no entregara al mundo, aquello que en la actualidad especialmente necesita. Y con ello cegaría en su seno los canales de su propia vida, la vida de la gracia efectivamente encarnada en una humanidad que Dios ha creado de tal modo que esté como predispuesta para ello».

José Francisco Serrano