«La jerarquía no es construcción humana, es institución divina»

«La jerarquía no es una construcción humana, sino una institución divina»

El Papa León XIV explica en su catequesis semanal que la dimensión jerárquica de la Iglesia «está al servicio del pueblo de Dios»

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
León XIV saluda a los fieles durante su catequesis semanal. Foto: Vatican News.
León XIV saluda a los fieles durante su catequesis semanal. Foto: Vatican News.

«La Iglesia posee una dimensión jerárquica que obra al servicio de la unidad, de la misión y de la santificación de todos sus miembros». Así lo ha afirmado el Papa León XIV este miércoles durante su catequesis semanal, que ha dedicado a explicar la jerarquía de la Iglesia continuando el ciclo sobre los documentos del Concilio Vaticano II comentando la constitución Lumen gentium.  

Después de haberla presentado como pueblo de Dios, el Papa ha considerado la forma jerárquica de la Iglesia, «que encuentra su fundamento en los apóstoles, que Cristo quiso como columnas vivas de su Cuerpo místico». Se trata de un orden «permanentemente fundado sobre los apóstoles en cuanto testigos autorizados de la resurrección de Jesús y enviados por el Señor mismo en misión al mundo».  

El Papa durante su discurso este miércoles. Foto: Vatican News.
El Papa durante su discurso este miércoles. Foto: Vatican News.

En este sentido, los apóstoles, «llamados a custodiar fielmente las enseñanzas salvíficas del Maestro, transmiten su ministerio a hombres que, hasta el retorno de Cristo, siguen santificando, guiando e instruyendo la Iglesia gracias a aquellos que les suceden en su ministerio pastoral». 

Sucesión apostólica 

Hablando particularmente del episcopado, el Papa ha señalado que esta sucesión apostólica «está fundada en el Evangelio y en la Tradición» de la Iglesia. El Concilio enseña sobre este particular que la estructura jerárquica «no es una construcción humana que sirve para la organización interna de la Iglesia como cuerpo social, sino que es una institución divina que tiene como finalidad perpetuar hasta el final de los tiempos la misión que Cristo dio a los apóstoles». 

Además, León XIV ha aclarado que «el sacerdocio ministerial o jerárquico difiere esencialmente y no sólo en grado del sacerdocio común de los fieles». Y recuerda que el documento conciliar explica que ambos sacerdocios «se ordenan el uno al otro, pues ambos participan a su manera del único sacerdocio de Cristo».  

Al desengranar la Lumen gentium, ha señalado que el documento «se detiene especialmente en el episcopado, y luego en el presbiterado y el diaconado como grados del único sacramento del Orden».  

«Con el adjetivo “jerárquica”, por tanto, el Concilio quiere indicar el origen sacro del ministerio apostólico en la acción de Jesús, Buen Pastor, así como sus relaciones internas», ha dicho el Pontífice. Por eso, «los obispos, ante todo, y, a través de ellos, los presbíteros y los diáconos, han recibido encargos que los llevan a estar al servicio del pueblo de Dios».