La Iglesia y la educación: «Nos parecía irresponsable no aportar nuestra experiencia» - Alfa y Omega

La Iglesia y la educación: «Nos parecía irresponsable no aportar nuestra experiencia»

El Consejo General de la Iglesia en Educación ha presentado los primeros frutos tras su constitución. «Es un trabajo desde la horizontalidad, de construcción colectiva», ha destacado Carlos Esteban, secretario general del CGIE

José Calderero de Aldecoa
Carlos Esteban, secretario general del CGIE, interviene en la rueda de prensa. Foto: José Calderero de Aldecoa.

El curso ha comenzado en la Conferencia Episcopal hablando de educación, en concreto del Congreso General de la Iglesia en Educación (CGIE), un proyecto «ambicioso como realidad» que el presidente de la Comisión para la Educación y Cultura de la CEE, Alfonso Carrasco Rouco, ha definido como «un lugar donde la realidad educativa se reúne».

«Notamos la conveniencia de trabajar unidos, afrontar el camino juntos y buscar soluciones entre todos». En este sentido, «es una manera de poder hacerse presente y hacer presente la riqueza de la Iglesia en este ámbito».

Por otro lado, ha dicho el también obispo de Lugo, «queremos aportar aquellas percepciones o experiencias propias» al debate educativo en la actualidad. «Nos parecía irresponsable no poner lo que nosotros pudiéramos al servicio de los demás». Al final, ha concluido, «no tenía sentido hacer un camino por separado porque la educación es un camino de todos».

Trabajo horizontal

Como fruto de este camino, después de un año y medio de funcionamiento, el CGIE ha presentado sus primeros frutos: Una nueva web, «concebida como un espacio común de comunicación, reflexión y participación», el Cuaderno 0 del CGIE, «destinado a favorecer el conocimiento y la actualización del magisterio de la Iglesia sobre educación», y los galardonados en la primera edición de los Premios Stella, ha explicado Carlos Esteban, secretario general del CGIE.

Todo este trabajo está diseñado en torno a nueve ámbitos de funcionamiento. «Se trata de nueve áreas que tratan de hacer visibles la realidad educativa de la Iglesia, tanto los ámbitos más conocidos como otros que pasan más desapercibidos, como la FP o la educación especial», ha añadido Esteban, que también es miembro de la Delegación de Enseñanza del Arzobispado de Madrid.

Por último, Carlos Esteban ha destacado «el trabajo compartido. Es un estilo que hemos querido aplicar en el consejo, donde todo lo presentamos como una propuesta que pasa al pleno». Al final, «es un trabajo desde la horizontalidad, de construcción colectiva».