La Iglesia da por zanjado el incidente del Santo Sepulcro

La Iglesia da por zanjado el incidente del Santo Sepulcro: «No es nuestra intención la polémica»

El patriarca latino de Jerusalén y el custodio de Tierra Santa han valorado la rápida respuesta de las autoridades israelíes para buscar soluciones de forma coordinada después de impedirles llegar al Santo Sepulcro el domingo

María Martínez López
Ielpo y Pizzaballa durante la rueda de prensa sobre el Santo Sepulcro. Foto: PLJ.
Ielpo y Pizzaballa durante la rueda de prensa. Foto: PLJ.

«No es nuestra intención volver de forma polémica a lo que ocurrió el domingo pasado», ha asegurado Francesco Ielpo, custodio de Tierra Santa, este martes. En una rueda de prensa junto con el patriarca latino de Jerusalén, cardenal Pierbattista Pizzaballa, ambos han abordado el incidente del Domingo de Ramos, cuando la Policía israelí les impidió acceder al Santo Sepulcro para celebrar Misa en privado con la comunidad franciscana. 

Tras el acuerdo alcanzado en la noche del domingo y anunciado el lunes por la mañana, se ha explicado que el patriarca, junto con un número limitado de clérigos, se unirá a los frailes para las celebraciones de Semana Santa. Estas se retransmitirán en directo para permitir que los fieles se unan en oración.

Además, «las iglesias en Tierra Santa permanecerán abiertas. Pero corresponde a cada párroco hacer todo lo posible dependiendo de la zona y las restricciones de seguridad en esa área determinada».

El custodio ha afirmado que Israel «debe tener en cuenta» que «miles de millones de creyentes de todo el mundo miran a Jerusalén» y se unen a la oración en los Santos Lugares. Le ha recordado, en este sentido, «la responsabilidad» que le otorga el «mundo cristiano para continuar asegurando en todo momento y a pesar de las dificultades» que la plegaria continúe.

Ello implica «encontrar soluciones apropiadas en coordinación con nosotros. Eso es lo que se hizo ayer», ha valorado el custodio. Ese diálogo «debe mantenerse de forma continuada». Ielpo ha subrayado que «nuestro deseo es mirar hacia adelante con espíritu constructivo, para que la libertad de culto para todas las religiones se respete siempre» y se mantenga «el statu quo, especialmente dentro de la basílica del Santo Sepulcro». 

«Afectó profundamente a la comunidad cristiana»

«Nunca habríamos deseado que tuviera lugar lo que ocurrió el Domingo de Ramos», ha reconocido Ielpo. «Fue un episodio doloroso, que afectó profundamente a la comunidad cristiana», tanto en Tierra Santa como en el resto del mundo. 

Pero ha querido aprovechar el incidente para reafirmar «principios fundamentales y derechos que consideramos esenciales y no negociables». Entre ellos, ha recordado que desde hace más de siete siglos la Custodia ha salvaguardado los Santos Lugares, en particular — junto con ortodoxos y armenios— el Santo Sepulcro. 

Allí ha vivido y celebrado una comunidad de frailes «incluso en los periodos más difíciles». Por ello, ha continuado, «el custodio de Tierra Santa es el superior del Santo Sepulcro». Y, como tal, «no necesita permiso de la Policía para acceder a la basílica». Hacerlo «no es un privilegio sino el reconocimiento de un derecho establecido desde hace tiempo».

También desde hace siglos, los Gobiernos que se han sucedido en Tierra Santa «siempre han confirmado y respetado el statu quo». Es decir, «el marco legal y práctico que gobierna la vida de los Santos Lugares y las comunidades que los salvaguardan». 

El custodio ha concluido su intervención reafirmando: Deseamos seguir construyendo, en diálogo y cooperación con las autoridades, convencidos de que el respeto mutuo es el fundamento para la auténtica coexistencia» y de los Santos Lugares, que «pertenecen no solo a esta tierra sino a toda la humanidad».

Parolin con el embajador israelí

También la Santa Sede se sumó el lunes al amplio apoyo internacional recibido por el Patriarcado Latino de Jerusalén y por la Custodia de Tierra Santa. A primera hora de la noche, la Oficina de Prensa difundió un comunicado en el que se explicaba que el secretario de Estado vaticano, cardenal Pietro Parolin, se había reunido con el embajador israelí ante la Santa Sede, Yaron Sideman. «Tras el lamentable incidente» del domingo, el texto afirmaba que «se expresó pesar, se ofrecieron aclaraciones» y «se tomó nota del acuerdo alcanzado». 

También el Gobierno italiano convocó el mismo lunes —según anunció su ministro de Exteriores, Antonio Tajani— al embajador israelí para transmitir su protesta. Hizo lo mismo el Ejecutivo español con la encargada de negocios. Por su parte, el embajador de Estados Unidos ante Israel, Mike Huckabee, y el presidente francés, Emmanuel Macron, condenaron los hechos.