La Iglesia ante el reto de integrar a los trabajadores migrantes
Hermandades del Trabajo-Madrid se prepara para los efectos de la regularización de migrantes en el mercado laboral. «Es una labor que hay que hacer en red», afirma el delegado de Movilidad Humana de la archidiócesis de Madrid
Las II Jornadas Interculturales Convive, organizadas este sábado por Hermandades del Trabajo-Madrid, llegan en un «momento óptimo», asegura Rufino García Antón, delegado de Movilidad Humana de la archidiócesis de Madrid. La regularización extraordinaria de migrantes, aprobada por el Gobierno el 27 de enero, se espera que beneficie a cerca de medio millón de personas, que previsiblemente se incorporarán en breve al mercado laboral regular. Por eso es el momento óptimo, porque las jornadas reflexionarán sobre la integración de los trabajadores extranjeros llegados a España. En ellas, García Antón disertará acerca de La integración de los trabajadores inmigrantes: un reto de todos.
El delegado habla de retos porque, aunque celebra la regularización, considera que todavía hay que tener «cautela y prudencia». El proceso aún no ha concluido. «Ahora faltan las disposiciones adicionales, que reúnen la forma de acceder a esa regularización». El primer reto, por tanto, sería el de completar el desarrollo normativo sin que otros intereses políticos compliquen el final del proceso.
El segundo reto tiene que ver con el «todos» del título de la ponencia de García Antón. «Es una labor que hay que hacer en red, juntos». Como ejemplo habla de la iniciativa legislativa popular —en cuyo espíritu se basó la regularización aprobada por el Gobierno—, que fue apoyada por más de 900 organizaciones. Gran parte del peso lo llevó la Iglesia, que según el delegado tiene mucho que aportar. «Al final nosotros somos expertos en acogida: a todos en general y al inmigrante en particular», afirma. En este sentido, García Antón cita un nutrido grupo de documentos magisteriales que demuestran la preocupación de la Iglesia por este asunto. Como Rerum novarum, de León XIII en 1891, que «desarrolló toda la doctrina social de la Iglesia y sentó las bases para asegurar la dignidad de los trabajadores».
Por último, el delegado de Movilidad Humana de la archidiócesis de Madrid pide también ahondar en los relatos positivos en torno a los migrantes. «Si solo hablamos de lo negativo, la gente se quedará con esa percepción», sostiene. «Pero no es realista, porque la gran mayoría de personas procedentes del extranjero se integran sin problemas».
Con el Instituto Cervantes
Hermandades del Trabajo-Madrid da fe de ello. Gracias a iniciativas como su Escuela de Español, «no son pocos los migrantes que nos han escrito contándonos lo bien que se han podido adaptar a su puesto de trabajo», confiesa Fernando García Adrianzén, vicepresidente de su Comisión Pastoral. El experto participará en la II Jornadas Interculturales Convive en una mesa redonda titulada Experiencias en la sociedad y en la Iglesia sobre los procesos de inclusión e integración, junto con el director general de CESAL, Pedro Llano, y el expresidente de la cooperativa San Andrés y Santa Bárbara, Julio Lastres.
Según detalla García Adrianzén, la escuela está acreditada por el Instituto Cervantes. «Nosotros ponemos la sede y nos encargamos de la acogida y ellos, de los profesores». A los usuarios «se les introduce en un proceso reglado de enseñanza del español». Parece algo muy básico, sostiene el vicepresidente, pero «la barrera idiomática es uno de los grandes obstáculos en el acceso al mercado laboral de una buena parte de los migrantes».
Sábado, 14 de marzo de 2026. II Jornadas Interculturales Convive.
- 11:00 horas: La integración de los trabajadores inmigrantes: un reto de todos. Rufino García Antón, delegado Episcopal de Movilidad Humana de la archidiócesis de Madrid.
- 12:45 horas: Experiencias en la sociedad y en la Iglesia sobre los procesos de inclusión e integración. Pedro Llano Torres, director General de CESAL; Julio Lastres García, expresidente de la cooperativa San Andrés y Santa Bárbara, y Fernando García Adrianzén, vicepresidente de la Comisión Pastoral de Hermandades del Trabajo – Madrid.
El proyecto empezó en el año 2022 con 150 beneficiarios. Un año después ya tenía 825. A partir de ahí, «la cifra se ha ido incrementando poco a poco». El sistema, además, permite la autofinanciación. «Gracias a los alumnos de pago», que son gente que no tienen problemas económicos y pueden sufragar el curso, «los migrantes pueden acceder a las clases de forma gratuita».
Junto a las clases de español, Hermandades de Trabajo-Madrid ofrece otro tipo de iniciativas para facilitar la integración de los extranjeros en nuestro contexto sociolaboral. «Por ejemplo, las convivencias con trabajadores migrantes», señala el vicepresidente de su Comisión Pastoral. «Hay unas bisemanales». La idea es «escuchar sus preocupaciones y tener un rato en el que ir conociéndonos unos a otros» bajo la premisa de que el roce hace el cariño. «Cuanto más conoces a una persona, más fácilmente resulta integrarla en el grupo». A esta cita, que también incluye la Eucaristía, suelen acudir unas 100 personas.
Por otro lado, están los encuentros diarios, de lunes a viernes. «Igualmente vienen a compartir sus problemas, a desahogarse, y nosotros les acogemos»; una ayuda que compatibilizan con la «asistencia jurídica o la orientación psicológica. «La gente se muestra muy agradecida, tanto que no son pocos los que han pasado de beneficiarios a militantes», concluye Fernando García Adrianzén.