La guerra vuelve a estar de moda - Alfa y Omega

En su primer discurso anual al Cuerpo Diplomático, el grito de alerta de León XIV no ha podido ser más claro: «La guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende. Se ha roto el principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohibía a los países utilizar la fuerza para violar las fronteras ajenas. La paz ya no se busca como un regalo y como un bien deseable en sí mismo […]. En cambio, se busca mediante las armas como condición para afirmar el propio dominio. Esto compromete gravemente el estado de derecho». Se refería implícitamente a las invasiones de Ucrania y Gaza, al secuestro de Nicolás Maduro —ocurrido seis días antes— y a las amenazas militares de Trump contra Groenlandia, Colombia, México y Panamá, que se suman a sus bombardeos de Irán y Nigeria.

El Papa comenzó recordando que, «impulsado por los trágicos acontecimientos del saqueo de Roma en el año 410 d. C., san Agustín escribió La ciudad de Dios»; que, «como señaló el Papa Benedicto XVI, es una “obra imponente y decisiva para el desarrollo del pensamiento político occidental y para la teología cristiana de la historia”». 

Por ese motivo, el Papa Benedicto había citado un párrafo muy duro en su discurso del 22 de noviembre de 2011 ante el Parlamento Federal de Berlín: «“Quita el derecho y, entonces, ¿qué distingue al Estado de una gran banda de bandidos?”, dijo en cierta ocasión san Agustín». Y añadió: «Nosotros, los alemanes […], hemos experimentado cómo el Estado se convirtió en el instrumento para la destrucción del derecho; se transformó en una cuadrilla de bandidos muy bien organizada, que podía amenazar al mundo entero». Muchos norteamericanos ven hoy a su país en ese camino.