«La empresa ha de buscar el bien común y la solidaridad»

«La empresa ha de buscar el bien común y la solidaridad»

Acción Social Empresarial (ASE) organiza en Madrid el Encuentro nacional de empresarios y directivos cristianos, con nutrida presencia internacional

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Una mesa redonda durante el encuentro. Foto: ASE.
Una mesa redonda durante el encuentro. Foto: ASE.

Acción Social Empresarial (ASE) cumple estos días 75 años de trayectoria al servicio del empresariado cristiano en España y del bien común. Con motivo de este aniversario, ASE organiza esta semana en Madrid el Encuentro nacional de empresarios y directivos cristianos. «Es un evento capital no solo para nuestro país, porque vienen los principales lideres empresariales cristianos de todos los continentes, de más 20 nacionalidades distintas», asegura Carlos Jiménez, vicepresidente de ASE. 

—¿Por qué este encuentro de empresarios cristianos? 
—En primer lugar, este encuentro lo organiza ASE por sus 75 años de existencia. Además de recordar esta historia y esta vocación con la doctrina social de la Iglesia en el mundo de la empresa, buscamos reafirmar el compromiso de los empresarios y directivos cristianos con el bien común y los valores que han forjado la identidad de la asociación. 

Un encuentro como este es fundamental por dos motivos. Uno es la necesidad de seguir formándonos en la doctrina social de la Iglesia: hay que conocer bien la DSI para poder aplicarla luego. Es clave, además, el acompañamiento mutuo, hacer comunidad y unirnos ante una toma de decisiones que no son siempre sencillas en este ámbito. 

Un proyecto a largo plazo

—El lema del encuentro es Excelencia empresarial, bien común y solidaridad: claves del éxito de la sostenibilidad. Parece difícil conciliar todos estos términos… 
—Precisamente lo que queremos reflejar es que no solo vale perseguir la excelencia empresarial sin más, sino que esta ha de estar orientada al bien común y a la solidaridad. Eso nos lleva luego a la sostenibilidad, lo que supone entender la empresa como un proyecto a largo plazo. Eso incluye el impacto social y humano para favorecer el desarrollo integral de las personas y de la sociedad. 

Javier Fernández-Cid, presidente de ASE, durante el encuentro. Foto: ASE.
Javier Fernández-Cid, presidente de ASE, durante el encuentro. Foto: ASE.

—¿Cuál es el principal desafío al que se enfrenta un empresario cristiano en su día a día? 
—Uno que en realidad no es nuevo: la transformación de la sociedad a través de la empresa. Un empresario cristiano ha de tener como objetivo un cambio social fundado en la DSI e inspirado en el Evangelio.  

—La DSI, entonces, no es un obstáculo para su labor… 
—Al contrario, es sobre todo una guía. Los empresarios y directivos necesitan principios seguros en su ver, juzgar y actuar, de modo que sus decisiones puedan estar orientadas por el Evangelio.