La colaboración entre diócesis marca la reforma de los seminarios - Alfa y Omega

La colaboración entre diócesis marca la reforma de los seminarios

Comunión y formación compartida son el camino que seguirán los seminarios españoles durante los próximos años. Las experiencias que ya hay en España «aseguran el vínculo con las diócesis de origen»

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Un momento del encuentro de seminaristas de la Iglesia en Castilla y La Rioja el primer fin de semana de marzo
Un momento del encuentro de seminaristas de la Iglesia en Castilla y La Rioja el primer fin de semana de marzo. Foto: Seminario de Osma-Soria.

El Día del Seminario de este año, que se celebra el próximo domingo, está marcado por la última visita de los obispos españoles a Roma en noviembre de 2022. En aquella ocasión, recibieron el documento de trabajo elaborado por el Dicasterio para el Clero con las conclusiones de la visita canónica a los seminarios españoles realizada unos meses antes y hablaron con el Papa de todo lo relacionado a su presente y su futuro. De fondo está la imposibilidad de seguir manteniendo estructuras con apenas unos pocos seminaristas, lo que abre la mirada a un horizonte en el que la formación compartida entre diócesis será lo habitual.

En aquella reunión, el Papa nombró al obispo auxiliar de Madrid Jesús Vidal referente apostólico para la coordinación de la reforma, un nombramiento que fue confirmado mediante decreto durante la plenaria de los obispos de la semana pasada. Durante la asamblea, los obispos trabajaron sobre el documento recibido en Roma, que señala pautas y criterios que se deberán poner en marcha durante los dos próximos años y que apuntan a la colaboración entre diócesis. En todo ello trabajará una comisión formada por ocho rectores de distintas zonas, que contarán con una encuesta que van a contestar todos los prelados españoles sobre esta cuestión clave de la vida eclesial.

Claves
  • Un seminario es la entidad que una diócesis tiene erigida para la formación de sus seminaristas. El seminario son los seminaristas y sus formadores, no solo el edificio físico, que puede existir o no.
  • Una casa de formación es el lugar físico que acoge el día a día de los seminaristas de una diócesis. En la actualidad, en España hay 14 seminarios que acogen en sus casas a seminarios de otras diócesis.
  • Un seminario interdiocesano lo constituyen varios seminarios que colaboran en la formación a partes iguales. En España solo existe el Seminario Mayor Interdiocesano de Cataluña.

En España, las experiencias de colaboración no son nuevas, pues desde hace años varias diócesis se apoyan mutuamente para la formación de sus seminaristas. Así, Pere Oliva, rector del Seminario Mayor Interdiocesano de Cataluña (SMIC) recuerda que siendo seminarista de Vic pasó sus dos últimos años de formación en el mismo seminario que hoy dirige y que entonces acababa de abrir sus puertas. «Aquello fue en 1988, y mi impresión sobre todos estos años es que es una experiencia muy enriquecedora. Asegura una formación teológica con peso y la convivencia con curas y seminaristas de otras diócesis, y esto es interesante».

El SMIC es el único seminario interdiocesano como tal que existe en España y actualmente cuenta con 17 candidatos que proceden de Tarragona, Gerona, Solsona, Urgel, Vic, Lérida y Tortosa. Todas las diócesis colaboran en todo lo que tiene que ver con él, desde el plan de formación hasta el mantenimiento del edificio, una propiedad compartida que se encuentra en pleno Ensanche de Barcelona. Desde allí los seminaristas parten cada mañana a la Facultad de Teología de Cataluña, donde también estudian los seminaristas de Barcelona y Tarrasa.

En general, las principales objeciones a la colaboración interdiocesana en este campo proceden del temor a que los seminaristas pierdan el vínculo con su diócesis, a que resulten desconocidos para el clero en el que serán insertados en el futuro y a que su formación ponga el acento más en lo académico que en lo pastoral. Oliva responde que en la formulación del SMIC «la figura del seminario diocesano no desaparece y los rectores de cada una de las diócesis estamos en contacto continuamente». Además, la vida de los seminaristas en Barcelona durante la semana empieza el domingo y termina el viernes, cuando cada uno se desplaza a su diócesis para llevar a cabo su labor pastoral en una parroquia, durmiendo bien en el seminario propiamente diocesano o en una parroquia, acompañando a un sacerdote del clero local. «Son muchos kilómetros al cabo del año, pero aseguramos el vínculo con la diócesis de procedencia», atestigua el rector del SMIC.

Seminaristas y formadores del Seminario Mayor Interdiocesano de Cataluña durante un momento de oración
Seminaristas y formadores del Seminario Mayor Interdiocesano de Cataluña durante un momento de oración. Foto: Seminario Interdiocesano de Cataluña.

Otra de estas realidades la constituye el Seminario Diocesano de Ávila, cuya casa de formación ha venido acogiendo desde finales de los 60 del siglo pasado a los seminarios de Ciudad Rodrigo, Segovia, Zamora, Salamanca, Plasencia, Palencia y Mérida-Badajoz. Para rizar el rizo, su casa se encuentra en Salamanca, para que los jóvenes puedan asistir a las clases de la Universidad Pontificia, y desde allí vuelven los fines de semana a sus diócesis. Para Gaspar Hernández, rector del seminario abulense, esta experiencia «es la concreción de la comunión en la Iglesia y asegura la unidad de criterios formativos» entre todas las diócesis.

En una línea parecida pero más informal están los encuentros de seminaristas mayores de la Iglesia en Castilla y La Rioja, que tienen lugar desde hace 30 años. «Todos vivimos realidades muy semejantes y nos viene muy bien tener momentos para compartir inquietudes», asegura Mario Muñoz, rector del seminario de Osma-Soria, encargado de acoger el último encuentro. Muñoz es el responsable de los cuatro seminaristas mayores de su diócesis, a quienes recibe de viernes a domingo para completar la formación que durante la semana reciben en Burgos, seminario que también acoge a los jóvenes de la Iglesia riojana. Y lo mismo sucede con los seminaristas de las seis diócesis de Aragón, que son acogidos entre semana por el seminario de Zaragoza y el viernes vuelven con sus formadores de origen. Así, mientras 29 diócesis españolas pueden hoy mantener a sus propios seminaristas, una treintena larga envía a sus jóvenes a estudiar a alguno de los 14 seminarios que acogen a candidatos de otras diócesis. Así se asegura que los 974 jóvenes que se están preparando para el sacerdocio este curso en España tengan una formación académica adecuada, al mismo tiempo que mantengan el vínculo con sus raíces.

Afectividad
Los asesores del Seminario Conciliar de Madrid

Otra de las líneas a las que apunta la formación de los seminaristas en los próximos años será la formación afectiva, algo que no es nuevo pero sobre lo cual se pone cada vez un mayor énfasis. El seminario de Madrid, por ejemplo, cuenta ya desde la etapa propedéutica con varios psicólogos y terapeutas de referencia «que valoran la personalidad de los candidatos y les ayudan tanto en su dimensión relacional como en la afectiva», afirma José Antonio Álvarez, su rector. El de Madrid es también el primer seminario que ha incorporado a un grupo de siete asesores externos, hombres y mujeres, laicos y consagrados, que conforman su grupo consultor.