La CEE expresa sus condolencias por las víctimas del accidente ferroviario

La CEE expresa sus condolencias por las víctimas del accidente ferroviario

Los obispos invitan a que «en todas las celebraciones de la comunidad cristiana» se rece por las víctimas. Así se hará por ejemplo en las vigilias de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

María Martínez López
Una ambulancia llega con un herido al polideportivo de Adamuz, donde se atendió a víctimas del accidente. Foto: agencias.
Una ambulancia llega con un herido al polideportivo de Adamuz la pasada noche. Foto: agencias.

La Conferencia Episcopal Española ha expresado este lunes sus condolencias a las familias de las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en la tarde del domingo en Adamuz (Córdoba). Según los últimos datos son ya al menos 39 los fallecidos. En un comunicado, el episcopado también manifiesta que «deseamos una pronta recuperación» a «todos los heridos», de los cuales hay varias decenas graves.

En este sentido, los obispos oran para que «el Señor de la vida y de la paz conceda a las víctimas el don de la vida y a sus familias esperanza y paz». En particular, «encomendamos a tantas personas que sufren» a «la Virgen dolorosa, cercana a todas las angustias» de sus hijos.

Asimismo, «nos unimos al dolor de las comunidades afectadas y de toda la sociedad». Por último, «pedimos oración por todas las víctimas en las celebraciones de la comunidad cristiana».

Plegarias ecuménicas

Este deseo se ha visto reflejado en la iniciativa de la Subcomisión para las Relaciones Interconfesionales y el Diálogo Interreligioso de la misma CEE. Su secretario técnico, Rafael Vázquez, se ha puesto en contacto con todas las delegaciones de este ámbito en España «para que en todas las convocatorias de oración» de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos «se pida por los fallecidos, heridos y familiares del accidente del tren».

Fotografía obtenida por un dron de la zona del accidente. Foto: Reuters / Leonardo Benassatto.
Fotografía obtenida por un dron de la zona del accidente. Foto: Reuters / Leonardo Benassatto.

Cabe señalar que Vázquez es, a la vez, delegado de Ecumenismo de Málaga, una de las diócesis afectadas por el descarrilamiento, al ser de donde partió el tren de Iryo. Allí, en el acto previsto para la tarde del lunes en Torre de Benagalbón, se pedirá especialmente por todos los afectados por el gravísimo descarrilamiento.

Por otro lado Luis Argüello, presidente de la CEE, ha compartido en la mañana de este lunes una breve reflexión a través de la red social X. «Hay acontecimientos en los que la tragedia es tan terrible y provoca un dolor tan inmenso que solo cabe el silencio, el abrazo, la oración, la fraternidad solidaria y la compasión», escribía. «¡Virgen de Cinta, de la Fuensanta, de los Milagros, de las Angustias, ruega por todos!».

Mensajes de Cobo y García Magán

Ya en la tarde del domingo y la noche del lunes otros miembros de la cúpula de la CEE mostraron su cercanía a las víctimas del accidente y quienes las socorrían. Así, el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid y vicepresidente del episcopado, publicó en X que «seguimos con profundo pesar las informaciones sobre el grave accidente ferroviario ocurrido en la tarde de hoy. Rezamos por el eterno descanso de las víctimas, por la recuperación de los heridos, por sus familias y por quienes se entregan en las labores de asistencia».

Pasajeros en la estación de Santa Justa (Sevilla). Foto: Europa Press / Eduardo Briones.
Pasajeros en la estación de Santa Justa (Sevilla). Foto: Europa Press / Eduardo Briones.

También el secretario general de la CEE y obispo auxiliar de Toledo, Francisco César García Magán, se mostró «consternado». A sus oraciones por los afectados sumó la de que todos «encuentren en el Señor consuelo y fortaleza en estos momentos de tanto sufrimiento».

Los pronunciamientos de la Iglesia se suman a la ayuda concreta a los afectados. Así, en Adamuz, desde el primer momento el párroco, Rafael Prado, y voluntarios de Cáritas estuvieron ayudando a los afectados ilesos y ahora acompañan a las personas que han llegado esperando tener noticias de sus familiares desaparecidos, relataba a Alfa y Omega.