Karol G y Bocelli en el Vaticano para «ampliar la alianza de lo humano» - Alfa y Omega

Karol G y Bocelli en el Vaticano para «ampliar la alianza de lo humano»

«Fue el momento más sublime de mi carrera», aseguró la cantante colombiana Karol G del espectáculo que cerró el Encuentro Mundial sobre la Fraternidad Humana 2025

Javier Martínez-Brocal
Karol G y Andrea Bocelli durante la gran cita musical
Karol G y Andrea Bocelli durante la gran cita musical. Foto: CNS.

«Solicitar a la humanidad que recupere la humanidad». Era la meta por la que los responsables de la basílica de San Pedro invitaron a grandes artistas de culturas y estilos diferentes de la música contemporánea al concierto Grace for the World (Gracia para el Mundo), la semana pasada. El espectáculo en el corazón del Vaticano clausuró y convirtió en melodía el Encuentro Mundial sobre la Fraternidad Humana 2025, dos días de reuniones en lugares significativos de Roma durante los que premios Nobel de la Paz, directores de periódicos, empresarios y académicos buscaron la receta para construir un mundo más humano.

«El hilo conductor de las reuniones fue cómo recuperar la fraternidad, el sentido de humanidad, sabiendo que, para los creyentes, esa humanidad tiene un nombre: Jesucristo, Dios y hombre y verdadero», explica a Alfa y Omega uno de los organizadores, Enzo Fortunato.

Las reflexiones comenzaron con un encuentro con el Papa en el Palacio Apostólico. «Necesitamos ampliar la alianza de lo humano y que se base no en el poder, sino en el cuidado de las personas; no en el beneficio, sino en el don hacia las personas; no en la sospecha, sino en la confianza entre personas», propuso.

Desde entonces, y durante 48 horas, la Ciudad Eterna se transformó en un acelerador de ideas para mejorar el mundo, con mesas redondas focalizadas en ámbitos como la política, el trabajo, la salud, el deporte o la economía. Por ejemplo, los expertos en inteligencia artificial pidieron «un tratado internacional vinculante que establezca límites infranqueables y una institución de control independiente con poderes efectivos» en el «respeto de la dignidad de los derechos humanos, la protección del medio ambiente y la rendición de cuentas». El académico Yuval Harari, autor de Homo Deus, fue el único que optó por no firmarlo.

En el Campidoglio, directores y consejeros delegados de grandes medios como la agencia Reuters, Le Monde, The Times, The New York Times o la CNN «se comprometieron a trabajar durante los próximos meses en torno a tres pilares: dar la verdad objetiva de los hechos, respetar la dignidad de las personas y no dejarse intimidar por la falta de libertad o censura. Decidieron volver a reunirse el año que viene», relata Fortunato. «El momento más impactante fue cuando Dima Alkhatib, una de las responsables de Al Jazeera, mostró rostros de diez periodistas que han perdido la vida».

El desafío de esta edición era expresar la riqueza de tantas propuestas con un espectáculo musical en la plaza de San Pedro. El Vaticano lo encomendó a Andrea Bocelli y a Pharrell Williams, quienes invitaron a artistas como Karol G, John Legend, Jennifer Hudson, el artista de k-pop BamBam o las 400 voces del coro Voices of Fire. El espectáculo ganó fuerza gracias a 3.500 drones de la compañía de Kimbal Musk, hermano de Elon, que sobre la basílica se transformaron en la Piedad, el logo del Jubileo o la cara del Papa Francisco.

Los drones forman un detalle de 'La creación de Adán', de Miguel Ángel, sobre la basílica de San Pedro.
Los drones forman un detalle de La creación de Adán, de Miguel Ángel, sobre la basílica de San Pedro. Foto: CNS.

«Quiero dar sinceramente las gracias» al Santo Padre «por habernos abierto las puertas de este lugar sagrado y por recordarnos que la verdadera compasión y la gracia comienzan con la fraternidad: vernos unos a otros como hermanos, semejantes y miembros de la misma familia», subrayó Williams durante el espectáculo. Entre actuaciones intervino Graça, viuda de Nelson Mandela, que propuso al público «la valentía de perdonar» y «llevar una paz justa allí donde la violencia nos haya despojado de nuestra humanidad». La colombiana Karol G lo definió como «el momento más sublime de mi carrera» y Bocelli confesó que esperaba haber «contribuido musicalmente a desarmar las palabras y la tierra, como pide León XIV». Entusiasmó a las entre 70.000 y 100.000 personas que lo vieron en vivo y a los millones que lo siguieron en directo en televisiones y plataformas.

Pocos saben que, antes, los artistas se reunieron ante la escultura de la Piedad, de Miguel Ángel, y oraron juntos para estar a la altura de lo que se habían propuesto. «Rezaron unos minutos en silencio», confirma Fortunato a Alfa y Omega. El resultado saltó a la vista.

Internet al servicio del hombre

Durante la reunión de premios Nobel de la Paz, la periodista filipina María Ressa (2021) recordó que «León y Francisco nos piden que seamos humanos», y se preguntó cuáles son las grandes amenazas para ello. Denunció que «las redes sociales y la IA generativa» son «armas de destrucción masiva para nuestra humanidad», pues se aprovechan de nosotros «para obtener beneficios incitando al miedo, la ira y el odio». La solución es «que el periodismo regrese a su misión fundamental: servir al interés público, proporcionar contexto cuando los algoritmos premian la controversia, verificar por encima de viralizar». También, decidir «si internet servirá a la humanidad» o viceversa y apostar por una tecnología «que sirva a la conexión humana».