Jesús el Pobre. Al Pobre le dieron el nombre los vecinos más humildes de Madrid - Alfa y Omega

Jesús el Pobre. Al Pobre le dieron el nombre los vecinos más humildes de Madrid

Una de las imágenes más queridas por los madrileños es la que más dificultades tiene a la hora de salir de su sede. Jesús el Pobre «es una catequesis plástica en la calle», dice su hermano mayor

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Jesús el Pobre en la madrileña plaza de la Villa.
Jesús el Pobre en la madrileña plaza de la Villa. Foto: Hermandad de Jesús el Pobre.

Una de las salidas procesionales más difíciles de la Semana Santa madrileña es la que protagoniza la hermandad de Jesús el Pobre. Cada Jueves Santo, centenares de fieles contienen el aliento mientras el paso sale con dificultad de la iglesia de San Pedro el Viejo. «La puerta es pequeña y los pasos son grandes. La de la Virgen la tenemos que sacar a gatas. Eso supone muchas horas de ensayo para que todo salga bien», explica Carlos Amores, hermano mayor

María Santísima del Dulce Nombre en su Soledad, tras salir de San Pedro el Viejo.
María Santísima del Dulce Nombre en su Soledad, tras salir de San Pedro el Viejo. Foto: Hermandad de Jesús el Pobre.

De hecho, la hermandad saca dos imágenes a la calle: María Santísima del Dulce Nombre en su Soledad, y Jesús Nazareno, el Pobre, que debe su nombre al apelativo popular que le fueron poniendo los madrileños con los años. Se cree que fueron los propios vecinos de la capital los que empezaron a llamarle así, personas humildes que pedían favores o daban gracias y que contrastaban con la realeza y aristocracia que asistía a la otra gran devoción madrileña, la de Jesús de Medinaceli. 

Los orígenes de esta hermandad se remontan al siglo XIX, cuando un grupo de devotos se constituye en asociación en torno a la imagen de un Nazareno que fue llevada a la capital en 1756. La devoción que suscitó a su alrededor fue creciendo poco a poco entre los madrileños; un cariño que hoy también se nota en el número de hermanos que salen a la calle, siendo una de las procesiones con mayor número de nazarenos. «Tenemos más de 1.400 hermanos, y el cortejo lo componen unos 700», señala Amores. A encontrarse con el Pobre salen muchos madrileños, porque su imagen sufriente y humilde «tiene algo que toca mucho el corazón».  

La hermandad es una de las que más nazarenos saca a la calle en Semana Santa.
La hermandad es una de las que más nazarenos saca a la calle en Semana Santa. Foto: Hermandad de Jesús el Pobre.

Como curiosidad, la de Jesús el Pobre fue la primera hermandad de Madrid en tener su propia banda de cornetas y tambores. Convertida actualmente en agrupación musical, acompaña con su música a su titular la tarde de Jueves Santo, pero también presta su servicio a otras muchas hermandades madrileñas durante el resto de la Semana Santa.

«Nuestro principal fin es evangelizar en la calle a través de los pasos, que la gente conozca la pasión de Jesús y su amor por nosotros», explica Carlos Amores. Él es testigo de que el Pobre «es una catequesis plástica de fe en la calle», y por eso «muchos que no van nunca, o poco, a la iglesia salen muy tocados a su paso. Estoy seguro de que habrá suscitado conversiones que solo Dios conoce».  

Recorrido de la procesión

Jueves Santo. 2 de abril. 17:00 h.

  • Iglesia de San Pedro el Viejo
  • Calle del Nuncio
  • Plaza de Puerta Cerrada
  • Calle San Justo
  • Plaza del Cordón
  • Calle del Cordón
  • Plaza de la Villa
  • Calle Mayor
  • Calle Bailén
  • Catedral de la Almudena
  • Calle Bailén
  • Calle Requena
  • Plaza de Ramales
  • Calle de Santiago
  • Plaza de Santiago
  • Calle de Santiago
  • Calle Milaneses
  • Calle Mayor
  • Calle Ciudad Rodrigo
  • Plaza Mayor
  • Calle de Toledo
  • Calle de Tintoreros
  • Plaza de Puerta Cerrada
  • Calle del Nuncio
  • Iglesia de San Pedro el Viejo

Formación, culto y caridad

Este año, en determinado momento del recorrido, el cortejo se detendrá en la catedral de la Almudena para hacer estación de penitencia, y los hermanos pasarán al templo para rezar un momento. «Para nosotros es muy importante el culto, la formación y la caridad. Son nuestros tres pilares», señala el hermano mayor. Así, la labor social le despliegan a lo largo del año con la iniciativa El Amor del Pobre, por la que llegan a repartir más de 14.000 kilos de comida. «En nuestro último ensayo solidario invitamos a la gente a colocar sus paquetes de comida encima del paso y se llenó por completo, hasta alcanzar los 500 kilos en alimentos», cuenta.

Por toda esta relación tan especial con el pueblo madrileño durante la Semana Santa, que se traduce en servicio y caridad durante el año, Carlos Amores atestigua que «las hermandades son un escalón para llegar a Dios, y uno de los más importantes que tiene la Iglesia». El ejemplo de aquellos que se agrupan en torno a Jesús el Pobre es uno de los más visibles, por lo que el hermano mayor defiende que «las hermandades llenan las iglesias y son importantísimas en grandes ciudades españolas». De hecho, «la Iglesia —asegura— no se entendería sin la labor de caridad y evangelización de las cofradías».

Hermandad de Jesús Nazareno, el Pobre, y María Santísima del Dulce Nombre en su Soledad
Año fundación:

Siglo XIX

Sede:

Iglesia de San Pedro el Viejo

Nº de miembros:

1.485

Color:

Morado

Escudo de la hermandad