El rey reconoce la «atención a la diversidad» del colegio Purísima Concepción - Alfa y Omega

El rey reconoce la «atención a la diversidad» del colegio Purísima Concepción

Este miércoles el centro de las Hermanas Hospitalarias recibe de manos de Felipe VI el Premio Princesa de Girona. «Es un reconocimiento al gran esfuerzo que estamos haciendo extra en nuestro día a día», dice su directora

Ester Medina Rodríguez
El centro de educación especial Purísima Concepción de Granada gana el Premio Princesa de Girona
El centro de educación especial Purísima Concepción de Granada gana el Premio Princesa de Girona. Foto: Fundación princesa de Girona.

Aunque fue anunciado el pasado junio, no será hasta este jueves 3 de abril cuando el colegio de educación especial Purísima Concepción de Granada reciba el Premio Princesa de Girona de manos del rey Felipe VI. Alfa y Omega habla con su directora, Inmaculada Garrido, sobre un galardón que reconoce la dedicación de este centro perteneciente a las Hermanas Hospitalarias y que acoge y pone el foco en el desarrollo integral de los jóvenes.

Enhorabuena por este premio Princesa de Girona, ¿qué significa para vosotros?
Para todo el equipo es muy importante porque es un reconocimiento al gran esfuerzo que estamos haciendo extra en nuestro día a día. El proyecto que presentamos, que es el que ha ganado es el proyecto CERA, que es un planteamiento que llevamos desarrollando durante estos últimos cinco años y que versa sobre la figura del colegio de educación especial como un centro especializado de referencia y apoyo. Qué podemos aportar a la sociedad y al sistema educativo inclusivo; eso es lo que nos mueve durante estos años. Es un esfuerzo extra porque va más allá de nuestras competencias del día a día y que nos lo reconozcan y valoren para todo el equipo ha sido un impulso muy bonito.

El jurado ha valorado «su liderazgo al visibilizar proyectos inspiradores que nos llevan a una verdadera escuela inclusiva» y «ser un centro de referencia en atención a la diversidad».
Son muy bonitas esas palabras. La verdad es que las personas de la Fundación Princesa de Girona es un equipo muy profesional. Esas palabras son el reconocimiento, y se agradece porque han sido realmente muy contundentes también en la forma de expresarlo y reconocerlo.

¿De qué forma apostáis por esa verdadera inclusión en el día a día?
Diariamente trabajamos ocho áreas. Cuatro a nivel interno como centros especializados, y cada una de esas áreas impacta en el exterior. Trabajamos hacia dentro con la innovación, especialización y la actualización continua, porque somos un centro que cada día cambia. La idea que a veces hay de los colegios de educación especial como centros oscuros que no avanzan no encaja con nosotros. Es cierto que hacemos un trabajo muy importante a nivel interno, y trabajamos muchísimo el concepto de cultura de equipo. Pensamos que ese es uno de los grandes pilares, porque si la cultura de equipo es potente podemos impactar hacia fuera mucho más. Para poder sensibilizar, impactar y concienciar a la sociedad sobre las características diversas de las personas y los grandes desafíos a los que se enfrentan nuestros niños y jóvenes, nosotros como equipo debemos tener una buena cultura y estar muy especializados. Por ejemplo, el año pasado pasaron por el centro o actuamos de alguna manera con cerca de 1.000 personas, que es un número muy potente.

Por otro lado, también elaboramos materiales que compartimos gratuitamente en nuestro banco de recursos a otros centros educativos, asesoramos a profesionales y familias externas que no tienen que ver nada con nosotros, y damos formación también cada vez que cualquier ente nos lo pide. Así que impactamos en los centros educativos e inclusivos desde la formación, sensibilización, la aportación de materiales y también desde el asesoramiento en actividades especializadas. Entonces, lo que conseguimos es sacar nuestros conocimientos hacia fuera, lo damos gratuitamente y con un sobreesfuerzo de todo el equipo.

¿Crees que este premio pone en el punto de mira la educación especial?
Sí, pero desde el concepto de que existe solo un sistema educativo. Existe un discurso polarizado hacia la respuesta educativa en centros ordinarios y la respuesta educativa en centros específicos. Yo creo que este reconocimiento nos lleva a recordar que solo

existe un sistema educativo; vamos a ver qué aporta cada una de las respuestas a la inclusión, y vamos a fusionar las fortalezas de ambas respuestas educativas, porque las dos las tienen. Para la inclusión es importante pensar en el centro ordinario y en que todos los chicos compartan espacios, pero hay unas carencias ahí que todos somos conscientes de que están y que se pueden reforzar si atendemos o descubrimos cuáles son las fortalezas de la modalidad de respuesta educativa del centro específico.

¿Qué importancia tiene, especialmente en la educación, poner el foco en el desarrollo integral de los alumnos?
Toda. El enfoque holístico de la respuesta educativa está o está. Porque la persona no tiene el lenguaje por un lado, la mente por otro o la lectura por otro. Al final, o se da una atención integral a la persona o algo está fallando. Y eso, en el enfoque educativo de los centros especializados sí está muy presente.