Se confirma el gople de Estado en Burkina Faso

Se confirma el golpe de Estado en Burkina Faso

El incremento de la violencia yihadista había generado protestas contra el Gobierno y las tropas francesas en los últimos meses

Redacción
Golpe de Estado en Burkina Faso
Militares ante un vehículo volcado fuera del campamento militar de Guillaume Ouedraogo, en Uagadugú, el 24 de enero. Foto: AFP / Olympia de Maismont

Militares de Burkina Faso, agrupados en el Movimiento Patriótico por la Salvaguarda y la Restauración (MPSR), confirmaron el lunes que han tomado el poder en un golpe de Estado y que han depuesto al presidente, Roch Marc Christian Kaboré, tras dos jornadas de gran incertidumbre y confusión en este país de África occidental. «Ante la continua degradación de la situación de seguridad que amenaza los cimientos de nuestra nación, la incapacidad manifiesta del poder de Roch Marc Christian Kaboré de unir a los burkineses para afrontar la situación con eficacia, y siguiendo las aspiraciones de los diferentes estratos sociales de la nación, el MPSR ha decidido asumir sus responsabilidades ante la historia», indicó un portavoz militar, capitán Sidsoré Kader Ouédraogo, en la televisión estatal. 

Según recoge EFE, Ouédraogo leyó dos comunicados firmados por el presidente del MPSR, que parece ser el nuevo hombre fuerte del país, el teniente coronel Paul-Henri Sandaogo Damiba. Los golpistas aseguraron que la toma del poder se llevó a cabo «sin derramamiento de sangre y sin ningún tipo de violencia física sobre las personas detenidas, que se encuentran en un lugar seguro y respetando su dignidad». No precisó si entre esos arrestados se encuentra el depuesto presidente, de 64 años.

Igualmente, anunciaron la disolución del Gobierno y del Parlamento, la suspensión de la Constitución, el cierre de fronteras aéreas y terrestres y la instauración de un toque de queda desde las 21.00 hasta las 05.00 hora local en todo el territorio nacional «hasta nueva orden». Asimismo, los militares se comprometieron a proponer, «dentro de un plazo razonable, previa consulta con las fuerzas vivas de la nación, un calendario para el retorno al orden constitucional».

El arresto de Kaboré ocurrió tras la jornada de tensión que vivió este domingo, cuando se registraron disparos en varios cuarteles militares. Los medios locales aludían a un grupo de militares amotinados que protestaban por la falta de medios para combatir a los grupos yihadistas que operan en el país. El Gobierno negó que se tratara de un golpe de Estado, y decretó el toque de queda por la noche.

Eso no impidió que se produjeran «tiroteos cerca de algunos cuarteles, y esta mañana los militares amotinados anunciaron la detención del jefe de Estado», explica antes de la intervención televisiva una fuente local anónima a la agencia Fides desde la capital, Uagadugú. Según la BBC, no funciona la conexión móvil a Internet, aunque sí la que va por cable y los aparatos domésticos de wifi. «Vamos la presencia de militares y policías en las calles, pero la situación parece tranquila».

Protestas por la expansión del yihadismo

Diversas fuentes, como el portal Descifrando la guerra, venían advirtiendo del riesgo de que se produjera un golpe de Estado. El 11 de enero, ocho militares fueron detenidos, acusados de organizar un complot contra Kaboré.

La espiral de violencia islamista de los últimos años, que en 2021 no hizo sino aumentar, generó una serie de importantes protestas contra el Gobierno. Sobre todo, después del ataque del 14 de noviembre en Inata. Con 53 muertos, era el más mortífero contra las Fuerzas de Seguridad desde 2015. Aunque palidecía al lado de los ataques en Solhan y Tadaryat los días 4 y 5 de junio, que causaron 174 muertes entre sus habitantes y fueron la mayor masacre contra civiles en el mismo período.

Aunque las manifestaciones eran en un principio contra el Gobierno, no tardaron en dirigir su descontento también contra las tropas francesas en el país. Para intentar apaciguar los ánimos, Kaboré introdujo algunos cambios primero en la cúpula del Ejército y luego en el Ejecutivo, con la destitución del primer ministro, Christophe Dabiré. El 10 de diciembre le sustituyó Lassina Zerbo.