Funeral en Adamuz: «Dios estaba allí, en los vagones accidentados» - Alfa y Omega

Funeral en Adamuz: «Dios estaba allí, en los vagones accidentados»

El obispo de Córdoba ha presidido la Misa funeral la mañana de este domingo, 25 de enero, en Adamuz, a la que han acudido más de 700 personas

Redacción
El altar en la Casa Consistorial con la Virgen del Sol. Foto: Diócesis de Córdoba.
El altar en la Casa Consistorial con la Virgen del Sol. Foto: Diócesis de Córdoba.

El obispo de Córdoba, Jesús Fernández, ha presidido la mañana de este domingo, 25 de enero, en la Caseta Municipal de Adamuz, la Misa funeral por las víctimas del accidente ferroviario. A la misma han asistido más de 700 personas, entre las que se encontraban personas que vivieron en primera persona el accidente, y también voluntarios y efectivos de Protección Civil.

Uno de ellos, Julio Rodríguez, ya conocido como «el ángel de Adamuz», el joven de 16 años que atendió a numerosos heridos, ha leído un salmo en la Misa para pedir por los fallecidos.

El obispo emérito de Córdoba, Demetrio Fernández, y el párroco de la localidad, Rafael Prados, han concelebrado la Eucaristía junto a un buen número de sacerdotes, autoridades civiles, militares y académicas. De manera excepcional, ha estado presente la imagen de la Virgen del Sol, patrona de Adamuz, en el altar.

El obispo, en sus palabras, ha recordado esa noche «oscura y trágica» en la que varios cientos de personas emprendieron un viaje en direcciones opuestas. «45 de ellas nunca llegaron al destino buscado». Su trágica muerte «llenó de dolor a sus familias y de consternación a toda España». Fernández también ha recordado a las personas «heridas de distinta gravedad. La preocupación por su recuperación continúa».

Fernández ha aludido al libro de las Lamentaciones cuando expresa su dolor con palabras trágicas: «Me han arrancado la paz, se me acabaron las fuerzas y mi esperanza en el Señor». El domingo pasado «se apagaron las luces de los dos trenes y las vidas de 45 hermanos nuestros», ha expresado.

Un momento de la celebración con autoridades, víctimas y voluntarios. Foto: Diócesis de Córdoba.

Finalmente, el prelado ha instado a los fieles a hacer un esfuerzo por apartar nuestros pensamientos de la dirección de lo trágico para recordar, «para volver a pasar por el corazón los regalos que nos fueron proporcionando, no solo a su familia, sino a todos, en su condición de abuelos, padres y madres, hijos, nietos, vecinos, feligreses». «Recordemos sobre todo su generosidad, su apertura social, su fe y piedad y volvamos nuestro pensamiento a Dios».

«Hemos escuchado el lamento de sus familias y allegados». Incluso, ha añadido, «la fe de algunos se tambaleó brotando más preguntas que respuestas: ¿Cómo Dios permitió esto? ¿Dónde estaba Dios? ¿Cómo siendo una persona tan buena le pudo pasar lo que le pasó?».

El obispo de Córdoba ha respondido que «podemos responder que sí, que Dios estaba allí, en los mismos vagones accidentados. Estaba allí porque muchos lo invocaron al ver el inminente peligro». Y, «estamos seguros, a 45 se los llevó en paz, a otros les curó sus heridas y los trasladó a la posada, es decir, al hospital. Se sirvió para ello de buenos samaritanos, alguno muy joven, llegados de Adamuz, de Villafranca y de otros lugares, buenos samaritanos que rescataron a los heridos de los vagones, ofrecieron los primeros auxilios, los trasladaron, organizaron el operativo…».

Tras la Misa, el obispo y el alcalde depositaron una corona en la zona cero. Foto: Diócesis de Córdoba.

Un momento de «confusión»
Previamente a la Misa, según recoge Europa Press, Fernández ha lamentado «la confusión» de las autoridades que impidió que los sacerdotes desplazados hasta el lugar del siniestro administraran los últimos sacramentos a los heridos.

«Creo que fue un momento de tanta confusión al que no estamos acostumbrados, ni tampoco las autoridades», ha afirmado el obispo de Córdoba. En contraposición, ha querido destacar la prontitud de la parroquia y de todos los vecinos del pueblo, y ha subrayado que «han hecho un despliegue impresionante que también han servido y han ayudado mucho a las personas que no estábamos aquí en ese primer momento para hacernos la idea».