Franz Kafka es el proyecto más ambicioso de Agnieszka Holland, directora de Green Border, Europa Europa y Copying Beethoven, película por la que ganó el Goya a Mejor Película Internacional. Este largometraje, ya disponible en Filmin, participó en la sección oficial del Festival de San Sebastián, obtuvo tres nominaciones a los Premios del Cine Europeo y ha sido la representante de Polonia para debutar en los Óscar.
Extravagante y lúcido biopic sobre la vida de Franz Kafka, uno de los escritores más influyentes del siglo XX por retratar con precisión la alienación, la burocracia deshumanizante y el sinsentido de la existencia moderna a través de su inconfundible estilo, mezclando un realismo minucioso con situaciones oníricas y absurdas. La película se centra en la gestación de La condena, pieza clave en su temprana trayectoria, y en El proceso, obra que explora la fragilidad del individuo frente a sistemas impersonales y opacos, vigente aún hoy como crítica a la pérdida de libertad y humanidad en las estructuras contemporáneas. Que Kafka sea tan influyente en la cultura europea y mundial puede debatirse, pero el enfoque elegido para retratarlo es lo más significativo: toda una declaración de intenciones. «Quizás ningún autor haya influido tanto en la forma de pensar y escribir del siglo XX como Franz Kafka», afirma una guía turística. «¿Y eso por qué?», le preguntan. «Supongo que nadie lo sabía con certeza. La obra de Kafka está encerrada y él se llevó las llaves». Esta frase del filme resume el misterio que envuelve su legado.
Concebida como un mosaico caleidoscópico, la película adopta una estructura no lineal que puede desconcertar a quienes buscan relatos convencionales, pero cautiva a los espectadores inquietos por su ritmo y su audaz montaje, que articula las piezas del collage vital del autor. Junto con vestuario e iluminación, el reparto es otro punto a favor: Idan Weiss (Franz) conmueve, Peter Kurth (Hermann, su padre) impone y Sebastian Schwarz (su amigo y editro Max Brod) aporta consistencia. Otra genialidad consiste en intercalar escenas del éxito turístico que ha dejado el escritor en Praga, a través de dos tipos de recorrido diferentes (uno más intelectual y otro más comercial), mientras se muestra en paralelo la desdicha que marcó su vida, haciendo patente una paradoja muy real que se repite a lo largo de la historia: la frustración del artista y el posterior reconocimiento de su obra; véase Vincent van Gogh, Ludwig van Beethoven o Emily Dickinson.
La técnica destaca por la combinación de movimientos clásicos y rupturistas: zooms abruptos de tono satírico, giro de 360 grados en la conversación familiar o la ruptura de la cuarta pared por parte de Franz, su hermana Ottla o Max. Holland introduce múltiples acotaciones con medida y el resultado es preciso y envolvente: no cansa ni aturde y permite adentrarnos en el subconsciente de Kafka, conocer sus miedos, deseos y su complejo contexto.
Agnieszka Holla
República Checa
2025
Biopic
+16 años