Francisco regalará el Docat en Cracovia para animar a los jóvenes a cambiar el mundo - Alfa y Omega

Francisco regalará el Docat en Cracovia para animar a los jóvenes a cambiar el mundo

Benedicto, «el Papa de la fe», regaló a los jóvenes el YouCat. Francisco, «el Papa de la acción», regalará en Cracovia el Docat, un compendio juvenil de doctrina social. Manuel Oriol es director editorial de Encuentro, que en septiembre llevará el Docat a las librerías españolas

Ricardo Benjumea

Benedicto, «el Papa de la fe», regaló a los jóvenes el YouCat. Francisco, «el Papa de la acción», regalará en Cracovia el Docat, un compendio juvenil de doctrina social. Manuel Oriol es director editorial de Encuentro, que en septiembre llevará el Docat a las librerías españolas

Benedicto XVI, el gran Papa teólogo, regaló a los jóvenes el YouCat. Francisco hace ahora lo propio con un compendio de doctrina social que sigue el mismo formato. ¿Qué parentesco detecta usted entre una y otra obra con estos dos pontífices?

Aun corriendo el riesgo de simplismo, quizá podemos ver a Benedicto como el Papa de la fe, que por eso quiso regalar a los jóvenes el YouCat, un catecismo que permitiera conocer de manera accesible nuestra fe, ir a la raíz del cristianismo. Francisco, en cambio, puede ser visto como el Papa de la acción, de la puesta en práctica de esa fe para salir de nosotros mismos, para cambiar el mundo. Por eso quiere regalar a los jóvenes el Docat, para que vivan las consecuencias de la fe, implicándose en reformar las cosas. El mismo Francisco describe el Docat como «algo parecido a un manual de instrucciones que nos ayuda primero a cambiarnos a nosotros mismos con el Evangelio, luego nuestro entorno inmediato, y, finalmente, el mundo entero».

¿Puede citar algún punto o aspecto del Docat que le haya llamado especialmente la atención?

Lo que más me llama la atención es la amplitud de los temas que trata, y lo pertinentes que son para juzgar y vivir esta época incierta pero apasionante en que nos ha tocado vivir. Temas como el amor, la solidaridad, la familia, el trabajo, la economía, la política, el medio ambiente, la paz… son tratados con la importancia que requieren, pero a partir de las preguntas que cualquier joven de hoy se plantea.
Por otro lado, el Docat tiene otro aspecto novedoso: además del libro, va a existir una aplicación móvil en la que se podrá leer, debatir y compartir sobre todos esos temas. El objetivo es crear una comunidad global de jóvenes comprometidos con la enseñanza social de la Iglesia, que la vivan y la propongan en sus ambientes.

¿Qué cambios y añadidos incluye la edición española? ¿Por qué?

Al igual que en todas las obras del proyecto YouCat, el texto central del Docat es el mismo en las 30 lenguas en que va a ser publicado. Pero hemos adaptado las fotografías y las citas para el contexto español y latinoamericano. En este punto estamos muy agradecidos a un nutrido grupo de teólogos y responsables de pastoral social y juvenil, de toda España y de diferentes pertenencias eclesiales, que han colaborado con entusiasmo en esta adaptación. Al igual que el Evangelio, el Docat quiere ser universal y a la vez insertarse en cada cultura particular.

¿Qué tipo de uso cree usted que se le puede dar al Docat? ¿Cómo aconseja trabajarlo?

Lo bueno del proyecto YouCat es que es muy flexible, y con el Docat va a suceder lo mismo. Como el contenido es realmente valioso, pero la presentación es accesible, se utiliza en colegios, parroquias, movimientos, etc. en muy diferentes niveles pastorales. Hay incluso grupos de adultos, no solo de jóvenes, que lo trabajan regularmente.

El Docat en cierto modo va a ser un instrumento igual de flexible. Pero, al ser una obra tan novedosa, creo que también puede animar a los grupos y agentes de pastoral a crear grupos de estudio y discusión sobre la doctrina social, que hasta el momento son bien escasos. También habrá jóvenes que lo utilizarán de manera más personal, como formación propia, para entender las consecuencias sociales de la fe. Todos ellos contribuirán al sueño que el Papa expresa en el prólogo del Docat: un millón de jóvenes cristianos que encarnen una doctrina social que camina y que habla con nuestros contemporáneos.

Ricardo Benjumea