Fernando García de Cortázar, SJ: «Sin una historia tan apasionante España no sería tan hermosa» - Alfa y Omega

Fernando García de Cortázar, SJ: «Sin una historia tan apasionante España no sería tan hermosa»

Los rincones de España guardan «huellas del pasado» y explican nuestra historia. El catedrático de Historia Contemporánea y colaborador de Alfa y Omega los recorre en su nuevo libro

Rodrigo Pinedo
El jesuita cree que la aprobación de la Constitución es «uno de nuestros grandes episodios nacionales». Foto: Planeta.

Sin una historia tan rica, ¿España sería más fea?
La historia, en efecto, es lo que otorga hondura y riqueza a España. Somos fenicios, griegos, romanos, árabes, judíos, cristianos, americanos, europeos… Sin una historia tan apasionante España no sería tan hermosa ni sería España.

Lleva al lector a Ampurias, a Numancia y a Mérida, que está preciosa. ¿No se entiende nuestro país sin Grecia y Roma? ¿Qué nos han dejado además de piedras?
Roma nos da a conocer Grecia y al Imperio romano debemos los españoles, además, la lengua, el derecho, la religión, una cierta visión de la historia y una organización territorial que, en cierto modo, permaneció intacta a través de los siglos. Un ejemplo son las diócesis eclesiásticas, que han mantenido hasta hoy las viejas jurisdicciones romanas.

¿Y los musulmanes?
Sobre todo, interesa destacar el importante papel que jugó Al Ándalus en la cultura occidental. Piense, por ejemplo, en Averroes. Sus comentarios a la monumental obra de Aristóteles y su intento de conciliar la razón con la fe influyeron de tal modo en Occidente que las mejores mentes de la Europa de los siglos XIII y XIV creían que la luz procedía de la península ibérica.

Recorre también San Millán de la Cogolla, donde despierta la lengua, o León, con sus Cortes… ¿Se empieza a perfilar allí un proyecto común?
No, no, es muy pronto para hablar de un proyecto en común, pero sí es cierto que San Millán y León evocan dos momentos históricos de enorme trascendencia. San Millán, los albores de la que será nuestra lengua española y universal. Y León, con las primeras Cortes del mundo, una sociedad en plena expansión, cambiante, y con un rey obligado a integrar sectores sociales más amplios en los procesos de decisión de la corona.

Sigamos con lugares: si le digo Santiago, ¿qué palabra le viene a la cabeza? Y no vale Europa.
El Pórtico de la Gloria, la puerta más hermosa del mundo, el gran icono de España. Una especie de Divina Comedia en piedra, que compendiaba todo el saber teológico de su tiempo con la enigmática sonrisa del profeta Daniel, la Mona Lisa de la Edad Media.

¿Toledo?
Alfonso X el Sabio, los traductores medievales, Garcilaso de la Vega, El Greco… Toledo es una bellísima y evocadora encrucijada de civilizaciones, un gran árbol de la cultura universal, al que debemos el conocimiento de la ciencia oriental y la sabiduría clásica.

¿Sin qué lugar no se entendería la España de los últimos siglos?
Sin Cádiz, que es la cuna de la España contemporánea. Allí, en plena invasión napoleónica, coinciden los principios revolucionarios basados en la soberanía nacional y los ciudadanos dispuestos a llevarlos a la práctica.

Es crítico con el desarrollo de la II República y con el franquismo, ¿se nos olvidó que los paisajes son de todos?
Sí, fueron tiempos en que la España nuestra, que es de todos, se convirtió en tuya o mía, tiempos en que la España de la tradición y del progreso, la católica y laica, la monárquica y republicana, la liberal y conservadora dejaron de ser versiones de una misma nación para presentarse como amenazas a la supervivencia de unos y de otros…

En el Parador de Gredos sí se apostó por el bien común, pero creo que pocos lo ubican en el mapa, ¿no?
La sierra de Gredos es uno de los paisajes más bellos de España y también uno de los más literarios. Unamuno llegó a decir que no conocía otro lugar mejor para dialogar con la creación de Dios. En el Parador se refugiaron los ponentes de la Constitución vigente para afinar el texto, uno de nuestros grandes episodios nacionales que definiría un sistema democrático en el que hubiera sitio para todos.

¿Qué queda del espíritu de Ermua?
Lamentablemente nada. Los antiguos terroristas están en las instituciones del Estado y el Gobierno quiere colarnos un pasado sin víctimas ni verdugos, donde, como dice el politólogo Rogelio Alonso, la memoria amputada sustituye a la justicia negada.

¿Cuál es el mejor paisaje de esta España tan polarizada y doliente?
A mí me conmueve el territorio moral de los sufridores del separatismo en Cataluña que luchan allí contra la ciega agresividad identitaria, la mentira, el mito y los continuos atentados a los derechos de los ciudadanos.

Dicen que los de Bilbao nacen donde quieren, ¿habría nacido en otro lugar?
Soy muy poco localista y si efectivamente, de acuerdo con la gracieta popular, puedo elegir el lugar de nacimiento, optaría por Madrid, donde soy muy feliz sin fetiches histórico-folclóricos ni narcisismos regionales, ni lavados de cerebro de autonomismo contestatario.

Soy de Madrid y no lo cambiaría, la verdad. Y conste que no comparto su visión de la Almudena, que, más que de la conexión de la Iglesia y la política, me habla de una Iglesia joven. En su construcción se implicaron todos, hasta Felipe González…
No debata conmigo sobre ese mi paisaje de la Almudena porque le amenazo con mi tesis doctoral, dirigida por Miguel Artola, centrada en el periodo del arranque de la construcción de la catedral madrileña. Mi capítulo describe una Iglesia concreta que ha sufrido el proceso revolucionario del XIX y busca el apoyo de la piadosa burguesía de la Restauración, la de La Regenta de Clarín, y de la recién proclamada infalibilidad papal. Pero si quiere, ¡olé por Felipe González y los fieles anónimos que un siglo más tarde lograron culminar el ambicioso proyecto de la Almudena!

Paisajes de la historia de España
Autor:

Fernando García de Cortázar, SJ

Editorial:

Espasa

Año de publicación:

2021

Páginas:

480

Precio:

24,90 €