Familias que despiertan a la fe

Las catequesis familiares son la novedad de los nuevos materiales que se presentan este sábado en el Encuentro Diocesano de Catequistas

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Foto: CNS

Las catequesis familiares son la novedad de los nuevos materiales que se presentan este sábado en el Encuentro Diocesano de Catequistas

«Cuanto antes empiece la formación religiosa y espiritual de los niños, mucho mejor», asegura Manuel María Bru, delegado de Catequesis de Madrid, que este sábado presenta en el Encuentro Diocesano de Catequistas las catequesis familiares que forman parte de los nuevos materiales que contempla la renovación de la catequesis en la diócesis.

Aunque no es propiamente iniciación cristiana, dentro del plan de catequesis madrileño figura dar este tipo de formación a niños y padres, porque «nos hemos encontrado con la dificultad de que muchos niños llegan a las catequesis en las parroquias sin haber oído hablar de Dios en su vida», explica Bru. «El despertar religioso tradicionalmente se venía realizando en la familia, y lo ideal es que lleguen a las parroquias ya sabiendo cosas, pero dependiendo de la realidad sociológica de cada zona esta situación ya no se da».

El hecho es que muchos padres apuntan a sus hijos a catequesis por mantener la tradición de que el niño o la niña reciba la Primera Comunión, algo que el plan de renovación de la catequesis en Madrid acoge como una oportunidad de permitir a Dios entrar en los hogares. Concretamente, estas catequesis familiares «están pensadas para padres más bien alejados de la fe», cuenta Bru, y también para aquellos miembros de la familia que aún mantienen la llama de la fe en la familia, como los abuelos.

De la realidad a la fe

El despertar religioso de los niños –y también de los padres– que propone la delegación consiste en un encuentro en la parroquia cada dos semanas. Los niños rezan según el método del Oratorio de Niños Pequeños del padre Gonzalo Carbó, que en los últimos años acude a Madrid regularmente a dar formación, «porque su estructura responde muy bien al objetivo de despertar la fe en los niños», dice Manuel María Bru.

Y en otra sala, los padres reciben una catequesis progresiva que utiliza la experiencia cotidiana para ir poco aterrizando en la dimensión religiosa. «Nos asomamos a cómo cambia la vida la experiencia de ser padres, y cómo esa nueva realidad les va introduciendo en la experiencia de Dios a través del Evangelio», afirma el delegado de Catequesis. Así, se parte de cuestiones básicas como: ¿Qué queréis para vuestros hijos? ¿Por qué me levanto todas las mañanas? ¿Qué siento cuando me abrazan mis hijos? ¿Qué nos da esperanza, gozo, y fortaleza?, y de ahí se tratan las experiencias de la responsabilidad, el sufrimiento, la alegría, la amistad con Jesús o el acompañamiento en la Iglesia.

Como en el resto de nuevos recursos de catequesis en la diócesis, esta etapa cuenta con textos para reflexionar y materiales audiovisuales, y además se prevén tres celebraciones conjuntas al año. Junto a ello, después de cada sesión cada niño llevará a casa una tarea para realizar en familia. «No son deberes, sino unas propuestas sencillas para que los padres puedan hacer un seguimiento de aquello que los niños están viviendo en la parroquia», dice Bru.

No obligatorio pero conveniente

La nueva propuesta catequética en la diócesis de Madrid es «una renovación de estilos, de criterios y de itinerarios» que no está planteada como algo obligatorio para todas las parroquias. Sin embargo, «creemos conveniente que las usen todas por hacer un trabajo común, por reforzar el sentido de comunión, y porque están hechos con materiales modernos que ayudan a corregir lo que ya no sirve», asegura el delegado. En una diócesis como Madrid, «tan grande y plural», la implicación de las parroquias en la propuesta diocesana es tradicionalmente del 60 %, «pero calculamos que este porcentaje irá en aumento por el interés que está despertando la renovación entre todos los agentes de pastoral».

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo