FACIAM-Ayuntamiento de Madrid: acuerdo para ofrecer 485 plazas a personas sin hogar

La red FACIAM y el Ayuntamiento de Madrid renuevan su convenio para acoger al 35 % de las personas sin techo de la capital

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Foto: Óscar J. Barros / AFP / Europa Press

La red FACIAM y el Consistorio madrileño firman un nuevo convenio para acoger a personas sin hogar en los centros complementarios a la red municipal. El ayuntamiento aportará 1,8 millones de euros para hacer posible la labor de los centros de San Martín de Porres, San Juan de Dios y Santa María de la Paz, además de otros comedores, centros de día y de noche, y pisos de acogida, con los que se cubrirá alrededor del 35 % de las plazas de acogida de personas sin hogar en Madrid.

Para María Elena Ayuso, secretaria técnica de FACIAM, este acuerdo «es un motivo de alegría, porque se continúa con el trabajo conjunto que venimos realizando desde el año 1988», y permitirá cubrir 485 plazas durante el próximo año.

El acuerdo no contempla solo el trabajo que se desarrolla en los albergues, «porque permitirá también servicio que prestamos en centros de día, comedores y otros recursos. Hay centros de acogida pero también hay pisos tutelados, miniresidencias, y otras iniciativas que ofrecen más posibilidades para la acogida», añade Ayuso.

«Hay que cerrar el grifo por el que nuevas personas se ven abocadas cada año a la calle»

Por eso, este convenio «tiene un valor cuantitativo pero también contempla la calidad que ofrece nuestra diversidad. Sí, se ofrece dormir y comer, pero vamos mucho más allá al permitir la posibilidad de hacer itinerarios para que estas personas puedan empezar un proceso de recuperación», afirma la secretaria técnica de FACIAM.

¿Con todos estos dispositivos se llegan a cubrir todas las necesidades del sinhogarismo en Madrid? «No, siempre hay gente en calle», señala Ayuso, que menciona los recuentos nocturnos que el Ayuntamiento de Madrid realiza cada dos años, los cuales indican que cada día duermen en la calle cerca de 700 personas. Aunque no son siempre las mismas, porque los procesos de salida funcionan, «hay que cerrar el grifo por el que nuevas personas se ven abocadas cada año a la calle», para lo cual hay que «mejorar el sistema de protección social, la política de vivienda, la acogida a los migrantes, el sistema de empleo, el de salud o las rentas de protección, para que estén ajustadas a los precios reales de la vivienda».

Por eso, «no se trata de abrir más recursos, porque no se pueden resolver los problemas del sinhogarismo simplemente abriendo plazas. Hay que ir a las causas para evitar que una persona no tenga otra salida en su vida que irse a dormir a la calle».