Este es el indicador del Papa para medir la «calidad de la vida social»

Este es el indicador del Papa para medir la «calidad de la vida social» de un país

En un encuentro con el Instituto Juan Pablo II, ha recordado a «tantas madres que viven el embarazo en soledad» y la necesidad de comprometerse con la maternidad para mejorar la calidad de la vida social

María Martínez López
León XIV saluda a una familia durante la audiencia en la que ha subrayado su importancia para la calidad de la vida social.
León XIV saluda a una familia durante la audiencia. Foto: Vatican Media.

El Papa León XIV ha advertido este viernes sobre «las tendencias, en muchas regiones del mundo, a no apreciar o incluso rechazar el matrimonio». Frente a esto, ha pedido promover políticas de apoyo a la familia para mejorar la calidad de vida social de los países.

El Pontífice se ha reunido con docentes y estudiantes del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia. Durante la cita, ha subrayado la importancia de promover «acciones orgánicas y concertadas en apoyo de la familia». Y ha destacado la necesidad de «políticas que garanticen condiciones de vida y trabajo adecuadas».

El Santo Padre con los participantes en el encuentro
«La calidad de la vida social y política de un país» se puede medir por cómo «permite a las familias vivir bien, ha afirmado. Foto: Vatican Media.

El Santo Padre ha señalado el bienestar de las familias como un indicador importante. «La calidad de la vida social y política de un país» se puede medir por cómo «permite a las familias vivir bien y tener tiempo para sí mismas, cultivando los vínculos que las unen», ha propuesto.

Medidas concretas

En este sentido, «se necesitan iniciativas concretas: políticas que garanticen condiciones de vida y trabajo adecuadas; iniciativas formativas y culturales que reconozcan la belleza de engendrar juntos; una pastoral que acompañe a mujeres y hombres con cercanía y escucha», ha detallado el Pontífice.

«En una sociedad que a menudo exalta la productividad y la velocidad en detrimento de las relaciones, se vuelve urgente devolver tiempo y espacio al amor que se aprende en la familia», ha afirmado. En ella «se entrelazan las primeras experiencias de confianza, don y perdón, que constituyen el tejido de la vida social».

Y ha añadido que «la maternidad y la paternidad, así custodiadas, no son en absoluto pesos que gravan la sociedad, sino una esperanza que la fortalece y la renueva».

«Nuestro tiempo está marcado no solo por tensiones e ideologías que confunden los corazones, sino también por una creciente búsqueda de espiritualidad, verdad y justicia, especialmente entre los jóvenes», ha señalado.

La alegría de una nueva vida

También ha recordado las palabras de su predecesor, el Papa Francisco, «cuando se dirigió con ternura a las mujeres embarazadas pidiéndoles que custodiaran la alegría de traer al mundo una nueva vida». León XIV, en esta línea, ha reiterado que «la vida humana es un don y debe ser siempre acogida con respeto, cuidado y gratitud».

El Santo Padre con los participantes en el encuentro.
El Santo Padre con los participantes en el encuentro. Foto: Vatican Media.

«Ante la realidad de tantas madres que viven el embarazo en condiciones de soledad o marginación, siento el deber de recordar que la comunidad civil y la comunidad eclesial deben comprometerse con constancia para devolver a la maternidad su plena dignidad», ha dicho, según recoge EFE.

León XIV ha destacado además que el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II contribuye a la «actualización constante del diálogo» entre la vida familiar, el mundo del trabajo y la justicia social. Abordan cuestiones como la paz, el cuidado de la vida y de la salud, el desarrollo humano integral, el empleo juvenil, la sostenibilidad económica y la igualdad de oportunidades entre hombre y mujer. Todos ellos son «factores que influyen en la decisión de casarse y de tener hijos».