Este es el indicador del Papa para medir la «calidad de la vida social» de un país
En un encuentro con el Instituto Juan Pablo II, ha recordado a «tantas madres que viven el embarazo en soledad» y la necesidad de comprometerse con la maternidad para mejorar la calidad de la vida social
El Papa León XIV ha advertido este viernes sobre «las tendencias, en muchas regiones del mundo, a no apreciar o incluso rechazar el matrimonio». Frente a esto, ha pedido promover políticas de apoyo a la familia para mejorar la calidad de vida social de los países.
El Pontífice se ha reunido con docentes y estudiantes del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia. Durante la cita, ha subrayado la importancia de promover «acciones orgánicas y concertadas en apoyo de la familia». Y ha destacado la necesidad de «políticas que garanticen condiciones de vida y trabajo adecuadas».

El Santo Padre ha señalado el bienestar de las familias como un indicador importante. «La calidad de la vida social y política de un país» se puede medir por cómo «permite a las familias vivir bien y tener tiempo para sí mismas, cultivando los vínculos que las unen», ha propuesto.
Medidas concretas
En este sentido, «se necesitan iniciativas concretas: políticas que garanticen condiciones de vida y trabajo adecuadas; iniciativas formativas y culturales que reconozcan la belleza de engendrar juntos; una pastoral que acompañe a mujeres y hombres con cercanía y escucha», ha detallado el Pontífice.
«En una sociedad que a menudo exalta la productividad y la velocidad en detrimento de las relaciones, se vuelve urgente devolver tiempo y espacio al amor que se aprende en la familia», ha afirmado. En ella «se entrelazan las primeras experiencias de confianza, don y perdón, que constituyen el tejido de la vida social».
Y ha añadido que «la maternidad y la paternidad, así custodiadas, no son en absoluto pesos que gravan la sociedad, sino una esperanza que la fortalece y la renueva».
«Nuestro tiempo está marcado no solo por tensiones e ideologías que confunden los corazones, sino también por una creciente búsqueda de espiritualidad, verdad y justicia, especialmente entre los jóvenes», ha señalado.
La alegría de una nueva vida
También ha recordado las palabras de su predecesor, el Papa Francisco, «cuando se dirigió con ternura a las mujeres embarazadas pidiéndoles que custodiaran la alegría de traer al mundo una nueva vida». León XIV, en esta línea, ha reiterado que «la vida humana es un don y debe ser siempre acogida con respeto, cuidado y gratitud».

«Ante la realidad de tantas madres que viven el embarazo en condiciones de soledad o marginación, siento el deber de recordar que la comunidad civil y la comunidad eclesial deben comprometerse con constancia para devolver a la maternidad su plena dignidad», ha dicho, según recoge EFE.
León XIV ha destacado además que el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II contribuye a la «actualización constante del diálogo» entre la vida familiar, el mundo del trabajo y la justicia social. Abordan cuestiones como la paz, el cuidado de la vida y de la salud, el desarrollo humano integral, el empleo juvenil, la sostenibilidad económica y la igualdad de oportunidades entre hombre y mujer. Todos ellos son «factores que influyen en la decisión de casarse y de tener hijos».