Españoles en Dubái: «Gracias a los rezos de tantas personas nos sentimos arropados por el Señor»
A pesar del contexto de guerra en la región, este matrimonio de Zaragoza transmite serenidad. «Estoy convencida de que estos días nos acompaña la oración de todos los católicos del mundo»
El ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, el pasado sábado 28 de febrero, pilló a Fernando Curiel y Susana Rodríguez en el coche. «Habíamos ido a tomar algo y volvíamos ya de camino a casa», rememora Curiel para Alfa y Omega. El matrimonio vive desde hace años junto a sus hijos en Abu Dhabi, concretamente en Dubái, por cuestiones laborales.
«A través del móvil nos enteramos que Irán habían respondido al ataque y había lanzado algún misil sobre el país», pero «pensamos que sería como en junio». Entonces el país de los ayatolás disparó contra una base estadounidense en Qatar.
Pronto se percataron, sin embargo, de que no era como en junio. «A través de los grupos de whatsapp de los españoles en Dubái la gente empezaba a alertar de cada vez más fogonazos y aceleramos el paso para llegar a casa cuanto antes».
Una vez en su domicilio, el matrimonio pudo percibir en la lejanía los efectos de los misiles. «Se escuchaba como un petardazo y las ventanas vibraban un pelín», manifiesta Curiel. «Se te mete el susto en el cuerpo porque no sabes bien lo que es ni a qué te enfrentas».

Alarma de ataque en Dubái
Aun con todo, por la noche se fueron a la cama. Fue en ese momento, «sobre la una de la madrugada», cuando el Gobierno del país lanzó un aviso de emergencia a todos los móviles alertando del ataque. «El texto decía que buscáramos refugio». El teléfono sonaba sin parar. «Nosotros todavía estábamos despiertos, pero mi hija mayor —que ya tiene móvil— no. Y la verdad es que se asustó bastante. Lo pasó mal». De hecho, «no pudo volver a dormirse».
En estas circunstancias, los colegios han cerrado. «La semana que viene teníamos unas mini vacaciones, el spring break, que el Gobierno ha decidido adelantar». Paralelamente, «las empresas también han vuelto a implantar el teletrabajo, como durante la COVID-19», aunque «a medida que van pasando las horas hay compañías que han decidido ir reincorporando a los trabajadores».
La fe en el contexto de guerra
A pesar del contexto de guerra en la región, el matrimonio transmite serenidad. «A la gente le sorprende mucho lo tranquilos que estamos», explica Susana Rodríguez, que achaca esta actitud a la fe. «Creo que en parte estamos así porque tenemos una gracia especial. Estoy convencida de que estos días nos acompaña la oración de todos los católicos del mundo». Incluida la del Papa León XIV, que ha asegurado su oración por la paz.
«Es verdad que hay momentos de duda, pero gracias a los rezos de tantísimas personas nos sentimos super acompañados y arropados por el Señor». El único contratiempo que están experimentando estos días es a la hora de ir a Misa, sacramento al que acuden a diario. «Aquí hay dos iglesias. Lo que ocurre que lo que está más cerca casa —a la que solemos ir— está cerca del puerto y eso es, ahora mismo, zona de riesgo».
El matrimonio, lo que hace, es turnarse para ir a Misa. «No queremos dejar a los niños solos en casa e irnos los dos a la Iglesia, por si pasa algo, así que primero va uno y luego el otro», concluye Rodríguez, que a pesar del contexto de la guerra se muestra sorprendida por el hecho de poder vivir su fe en un país musulmán como Abu Dhabi. «Hay Misa todos los días, y la comunidad de católicos es bastante grande. Es verdad que aquí hay que hacer un esfuerzo extra para mantener una vida de piedad, pero se puede», concluye.