Encuentro de REDES: «No basta apuntarse» al Pacto Educativo Global - Alfa y Omega

Encuentro de REDES: «No basta apuntarse» al Pacto Educativo Global

Enlázate por la Justicia y REDES organizaron el martes un encuentro para difundir la gran apuesta educativa del Papa Francisco. En él, el teólogo Pepe Laguna recordó que las escuelas católicas «deberán repensar sus estructuras metodológicas»

Redacción

El Pacto Educativo Global lanzado por el Papa Francisco en febrero de 2019 «era necesario desde hace mucho tiempo». Lo subrayó María Luisa Berzosa, consultora de la Secretaría del Sínodo de los obispos, durante el encuentro organizado este martes por el Grupo de Educación Transformadora para la Ciudadanía global de REDES y la alianza Enlázate por la Justicia (Cáritas, Cedis, Confer, Justicia y Paz, Manos Unidas y REDES) y en el que participó un centenar de personas.

Desde la plataforma, se quería difundir esta iniciativa del Papa y abordar algunos de los retos que presenta, como poner a las personas en el centro y ofrecer una verdadera acogida a todas las realidades, especialmente a aquellas diferentes a las nuestras. Es una forma necesaria de responder «de forma global» a un mundo «complejo», con «pueblos que migran y realidades que cambian». «Es un desafío, pero está lleno de sueños y posibilidades».

En este proceso de cambio, a las escuelas «no les basta decir: “Yo me apunto”», retó Pepe Laguna, teólogo y autor del libro Escuelas que futurean. «Deberán repensar y reconfigurar sus estructuras metodológicas y sus enfoques pedagógicos», así como «levantar la mirada, asumir su papel como mediadora social, como creadora de ciudadanía».

Desde el colegio al mundo

Carmen de los Ríos, de la Comisión de Provincias Jesuitas de América Latina, invitó por su parte a crear un camino nuevo de armonía social, tomando como modelo por ejemplo el sentido de humanidad que impera en las comunidades indígenas, perdido en las sociedades occidentales por el individualismo y el consumismo. Ese camino debe llevar además a «periferias existenciales» como la realidad de las personas con habilidades especiales, los pueblos indígenas, los migrantes y refugiados… y a seguir trabajando sobre la ecología integral, sin olvidar el Derecho a la Educación que se está limitando especialmente durante la pandemia.

¿Pero cómo concretar todo esto? Para Laguna, el objetivo de la escuela católica, si de verdad aplica el PEG, sería «configurar un alumnado con tres características: una mirada educada (capaz de ver el mundo completo, con sus márgenes y sus cunetas), una sensibilidad que les permita conmoverse y acercarse a las personas que más sufren y unas manos que creen posadas: instituciones y políticas de cuidados y compromiso social para atender a las víctimas de esos márgenes».

Para ello, María Luisa Berzosa pidió que se revalorice el trabajo de los educadores, y trabajar en círculos concéntricos con las realidades que rodean el centro: el barrio, el pueblo, las asociaciones… Todos los ponentes destacaron la importancia de trasladar el Pacto Educativo Global también a otras instituciones que de alguna manera también educan, como los medios de comunicación, las plataformas de ocio, el arte… En palabras de María Luisa Berzosa, «el Pacto habla de encuentro, de diálogo, de cuidados, de inclusión… Y eso está presente en cualquier campo de la sociedad, no solo en la escuela».