Encontrada gracias a la IA una tabla medieval perdida 70 años
La pista de una tabla de una iglesia de Zamora se perdió en 1957. ZamorArte la acaba de encontrar en Estados Unidos
Una investigación de la Fundación ZamorArte ha permitido identificar una tabla pintada a mediados del siglo XV por Nicolás Francés, uno de los artistas más reconocidos del gótico internacional. La obra formó parte en su día del retablo de la iglesia de San Miguel de Villalpando y se perdió su pista en 1957. Ahora ha podido ser localizada de nuevo en Estados Unidos gracias a la inteligencia artificial.
Eran cuatro las tablas originales que integraban la obra, de las que tres se encuentran en el Museo de Arte de Cincinnati, en el Museo Nacional de Arte de Cataluña y en el Museo de Montserrat. La cuarta tabla estaba en paradero desconocido desde su salida de Villalpando en 1957, cuando fue comprada por un marchante. Primero viajó a la capilla de la baronesa Anita Breuille, en Córdoba, pero tras ese traslado su rastro se perdió durante décadas.
Ahora ha sido localizada gracias a una metodología de investigación innovadora desarrollada por el historiador técnico de la fundación, Jaime Gallego. Tras varios meses de trabajo, Gallego localizó un negativo fotográfico fechado en 1960. Después aplicó técnicas de inteligencia artificial a la imagen histórica. Su búsqueda arrojó dos coincidencias exactas con fotografías recientes tomadas por visitantes del museo en el que se custodia la obra.
«Duele que esté lejos»
Se trata del Michele and Donald D’Amour Museum of Fine Arts, ubicado en Springfield, en el estado estadounidense de Massachusetts. La institución ha confirmado que custodia la pintura, titulada Procesión al monte Gargano, en su galería de arte medieval, y está colaborando estrechamente con ZamorArte para reconstruir el recorrido de la pieza hasta su ingreso en el museo.
Según ha señalado Gallego, «aunque duele tener esta y otras pinturas tan lejos de Villalpando, hoy solo queda lamentar que el patrimonio se haya malvendido y asumir que no se pueda exigir su devolución». No obstante, ha subrayado que el hallazgo «es un motivo más para valorar el patrimonio que aún se conserva y cuidarlo de mejor manera, empezando por la propia iglesia de San Miguel, de la que salieron las tablas y que actualmente se encuentra en un estado de grave deterioro».
En este sentido, ha destacado que las cuatro tablas de Nicolás Francés «han sido las mejores embajadoras de la villa». Y ha expresado el deseo de que puedan reunirse «en el futuro» en la misma localidad zamorana.
La iglesia de San Miguel Arcángel es uno de los diez templos medievales que se levantaron en Villalpando. Los primeros documentos que hacen referencia a la misma corresponden al año 1168, por lo que su origen se remonta a mediados del siglo XII, pudiendo haberse edificado sobre los restos de una iglesia visigótica que yacían en el solar y de los que ya no queda rastro. Actualmente está en la Lista Roja de la asociación Hispania Nostra, pues desde el derrumbe de su techado a finales del siglo XX el proceso de ruina se ha acelerado.