«En una época desgarrada por el odio», el predicador de la Casa Pontificia llama a «confiar en la cruz» - Alfa y Omega

«En una época desgarrada por el odio», el predicador de la Casa Pontificia llama a «confiar en la cruz»

En la celebración de la Pasión y Muerte del Señor, el Papa se postró en el suelo y se descalzó para adorar a la cruz

José Calderero de Aldecoa
El Papa postrado al inicio de la celebración. Foto: Vatican Media.

El Papa León XIV presidió este Viernes Santo la celebración de la Pasión y Muerte del Señor en la basílica de San Pedro y lo hizo sin el anillo papal. El Santo Padre se postró en el suelo al inicio de la celebración y posteriormente se quitó la casulla y se descalzó en el momento de la adoración de la cruz, algo que está previsto, pero que no es habitual.

Durante la homilía, el predicador de la Casa Pontificia, el padre Roberto Pasolini, ha señalado cómo «en una época desgarrada por el odio y la violencia», en la que «el mal sigue circulando», los cristianos «deponen las armas» y confían en la cruz.

El Papa descalzo. Foto: Vatican Media.

Una voz más

Según el padre Pasolini, «vivimos en un mundo en el que la voz de Dios ya no orienta, como antaño, el camino compartido de la humanidad. No porque haya desaparecido, sino porque a menudo se ha convertido en una voz entre muchas».

Entre esas otras voces el predicador ha señalado la seguridad, el progreso, el bienestar. Son palabras que «guían muchas decisiones». A pesar de ello, el mundo «sigue siendo un lugar donde se sufre y se muere, a menudo sin culpa y sin razón».

Partitura de la cruz

En este contexto, Cristo irrumpe con la «partitura de la cruz» interpretada por «una multitud silenciosa de personas que eligen escuchar una voz diferente», la de Jesús, quien fue el primero en dar ejemplo en el Gólgota. «Es un canto discreto y obstinado, que invita a amar, a permanecer, a no devolver el mal recibido», ha añadido el predicador de la Casa Pontificia.

Según Pasolini, son personas que «no hacen ruido, no acaparan el protagonismo, pero mantienen abierta la posibilidad de un mundo diferente». Son personas que tampoco hacen «gestos extraordinarios. Simplemente, cada día se levantan e intentan hacer de su vida algo que no sirva solo para ellos, sino también para los demás».

Foto: Vatican Media.

Invocar el nombre de Dios para justificar guerras

Por último, el religioso ha asegurado que «en una época como la nuestra, tan lacerada por el odio y la violencia, donde incluso el nombre de Dios se invoca para justificar guerras y decisiones de muerte», los cristianos «estamos llamados a acercarnos sin miedo, más bien con plena confianza, a la cruz del Señor»

En la cruz, ha concluido el padre Roberto Pasolini, los cristianos reconocemos «el trono sobre el que se aprende a reinar poniendo la propia vida al servicio de los demás».