En Santa María la Antigua «damos respuesta a la búsqueda espiritual» de los alejados
Esta parroquia da a Vicálvaro un aire a pueblo y permite encontrar a Dios y a los hermanos. Tiene el cementerio parroquial más antiguo de Madrid
La parroquia Santa María la Antigua de Vicálvaro se llama así porque es «la de toda la vida», explica José Juan Fresnillo, el párroco. Lo que actualmente es uno de los 21 distritos con los que cuenta la ciudad de Madrid, fue hasta 1951 un pueblo de los más importantes de la región, con una extensión considerable en la que se cultivaban todo tipo de productos de la tierra.
Como todo municipio, tenía su iglesia, dedicada a la Madre del Señor, que es la madre de todas las parroquias que surgieron más tarde en la zona. Hoy Vicálvaro es un barrio en plena expansión, con una pujante actividad relacionada con la construcción de viviendas, pero en el centro pervive como un oasis ese aire familiar del antiguo pueblo.
En cuanto a la pastoral, ofrece en general las actividades de cualquier otra comunidad, con el reto de atraer a los jóvenes, «algo no siempre fácil». Lo que sí percibe el párroco es un interés creciente por la fe cristiana en cada vez más adultos; así, además de un grupo de fieles ya bautizados que se reúne todas las semanas para adquirir algo más de formación, en Santa María la Antigua existe otro grupo de adultos en preparación para el Bautismo y la Confirmación.

«Es algo que se ve cada vez con más frecuencia», cuenta. Lo achaca a que «el ser humano está en búsqueda permanente y no le bastan las cuatro cosas de esta vida». Menciona a san Agustín cuando explica que «el corazón de las personas no puede descansar hasta que encuentra a Dios». Por eso «el cristianismo está emergiendo como un modo de canalizar esa búsqueda espiritual de tantas personas». «Muchos fenómenos culturales de nuestro tiempo —abunda— indican esa vuelta a lo más profundo de cada uno de nosotros. Es algo antropológico: estamos hechos así y es algo a lo que la Iglesia ha de dar también respuesta».
Concretamente, la parroquia ofrece a todas estas personas una introducción en los diferentes aspectos de la vida cristiana, además de encuentros comunitarios y la posibilidad de un acompañamiento más personalizado.
Pastoral de exequias
A ellos y a todos Santa María la Antigua ofrece celebraciones «muy cuidadas» y dos momentos de oración comunitaria muy intensos: los lunes por la mañana temprano, y los jueves en una adoración especial al Santísimo antes de la Misa. También funciona un aula cultural para mujeres, la Hermandad de Santa María la Antigua —patrona de Vicálvaro—, y un grupo de teatro que hace diferentes musicales durante el año.
La imprescindible labor solidaria de la comunidad pasa a través de Cáritas, que ofrece sus servicios sobre todo a los inmigrantes del territorio. A una primera atención le siguen un acompañamiento que incluye orientación laboral y ayudas para el alquiler o la alimentación. «Ojalá pudiéramos dar trabajo a todo el mundo que llama a la puerta», lamenta Fresnillo. Junto a ello, un nutrido grupo de voluntarios visita periódicamente a más de 70 ancianos y enfermos en sus casas.

Por último, está «una pastoral específica nuestra», cuenta el párroco: el cementerio parroquial más antiguo de Madrid. Si en su día quedaba a las afueras del antiguo pueblo, hoy está rodeado de los edificios de la gran ciudad. En él, un grupo de fieles se une a los sacerdotes «para que las familias que han perdido a un ser querido sean acompañadas también por la comunidad».