En 90 años organizando viajes a Tierra Santa «nunca se ha puesto en peligro a un peregrino»
Pietro Antonelli, vicedirector de Opera Romana Pellegrinaggi, la agencia de viajes del Papa, anima a visitar Tierra Santa para «ser portadores de paz». Han retomado los tours
—¿Podría contarnos alguna de las últimas peregrinaciones que ha organizado Opera Romana Pellegrinaggi?
—En sinergia con la Oficina de Comunicaciones Sociales del Vicariato de Roma, esta oficina para la Pastoral de Peregrinaciones del Vicariato de Roma (Opera Romana Pellegrinaggi) partió del 7 al 10 de enero de 2026 con una pequeña delegación de sacerdotes y periodistas hacia Tierra Santa porque la creciente normalización de la situación en Israel y Palestina nos ha hecho tener esperanzas y creer firmemente en la reanudación de las peregrinaciones a la Tierra de Jesús.
Antes, dos grupos nuestros de peregrinos ya habían viajado allí en Navidad. Ha sido una ocasión para volver a ser peregrinos y encontrarnos con las comunidades cristianas, herederas de la tradición más antigua de la Iglesia. El verdadero sentido de la peregrinación hoy es dar las gracias a los creyentes de esta tierra, porque nos transmiten la profundidad de su fe y la fortaleza de su testimonio. Con nuestra presencia a su lado queremos hacer sentir a la comunidad cristiana de Tierra Santa que forma parte de una familia universal, la familia de la Iglesia.
—¿Han registrado un aumento en el número de peregrinos?
—Desde el 7 de octubre de 2023, con la escalada de la guerra entre Israel y Gaza, las peregrinaciones se detuvieron drásticamente. En todo el sector que se dedica a la acogida de peregrinos, la situación en Israel se fue agravando progresivamente durante dos años, pero tuvo un giro dramático en Belén, donde casi toda la economía se basa en la acogida de peregrinos y en los servicios relacionados con su visita a los lugares sagrados. Ahora la situación está mejorando lentamente, los grupos de peregrinos están regresando progresivamente y todos esperan que, con la Pascua, el flujo pueda reanudarse de manera considerable.
—¿Cuáles son los miedos más comunes en los peregrinos y cómo podemos reducirlos?
—En los últimos años hemos tenido que hacer frente a los miedos más diversos: la pandemia de la COVID-19, la pospandemia, el conflicto entre Rusia y Ucrania, el terremoto en Turquía… Acontecimientos a los que hemos respondido con capacidad de adaptación, flexibilidad, mentalidad abierta e inevitable innovación.

Así llegamos a 2023, el año de la gran recuperación, superando casi los niveles prepandémicos. Al menos hasta el 7 de octubre, cuando estalló la guerra entre israelíes y palestinos, con el riesgo de una escalada en todo Oriente Medio.
En cuanto a la relación con los peregrinos, más que de miedos, hablaría de una percepción de inseguridad, debida evidentemente a hechos objetivos, pero también a las noticias distorsionadas que a menudo se difunden.
Ser peregrino no significa ir imprudentemente al encuentro del peligro, sino ser, a través del desarrollo mismo de la peregrinación, constructores y mensajeros de paz. Muchas veces, en estos casi 90 años de actividad de la Opera Romana Pellegrinaggi, se han vivido períodos de fuerte tensión en Tierra Santa, pero nunca, jamás, se ha hecho daño a un peregrino. Nunca hemos puesto en peligro la seguridad de los peregrinos y nunca lo haremos. Sin embargo, en cualquier contexto difícil es necesario redescubrir este valioso y hermoso papel de los peregrinos: ¡el de ser portadores de paz!

Ser peregrinos hoy significa ser personas de fe, que creen en el poder de la oración y del testimonio. El cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca de Jerusalén, decía: «Los peregrinos forman parte de nuestra comunidad y los necesitamos, ante todo porque necesitamos respirar con dos pulmones: los peregrinos y los locales. Necesitamos el abrazo de la Iglesia Universal a nuestra iglesia, la solidaridad y la presencia de los peregrinos aquí. Espero que los peregrinos vuelvan pronto a disfrutar de la belleza y la maravillosa experiencia de la peregrinación a Tierra Santa».
—¿Qué mensaje podemos transmitir para animar a peregrinar?
—A su regreso de la peregrinación del 7 al 10 de enero de 2026, la hermana Rebecca Nazzaro, directora de Opera Romana Pellegrinaggi, recordó el lema del Jubileo que acaba de concluir, Peregrinos de esperanza, para dar nombre a lo que impulsa a muchos a ponerse en camino: «Quieren llevar esperanza a esos lugares, pero sobre todo volver con la esperanza de una nueva misión también en nuestro tiempo y en nuestros lugares, porque la esperanza también debe vivirse aquí, donde hay paz, donde no hay guerra, pero donde también hay mucha soledad. Y solo en Cristo y con María podemos recuperar la alegría de ser cristianos y de ser un pueblo en camino».